En la actualidad, los principales países productores de coco (Cocos nucífera L.) en el mundo son Indonesia, Filipinas y la India, participan con 82 % de la producción. México lo hace tan sólo con 1.83%, lo equivalente a 1.1 millones de toneladas métricas de coco, ocupando el octavo lugar a nivel mundial. En nuestro país, la superficie que se tienen destinado al cultivo del coco es de 124,300 hectáreas, 80% está concentrada en los estados de Guerrero y Colima

El estado de Colima participa con 17,000 ha en la zona costera de Tecomán, Armería y Manzanillo, que produce un volumen de 35,586 toneladas anuales. Sin embargo, no alcanza a abastecer la materia prima que demandan de las industrias del coco, que adicionalmente se complementa de los estados de Guerrero y Michoacán e inclusive se importan de países como Sri Lanka.Investigadores estiman que en un periodo de 10 años habrá una reducción de hasta 80% en la producción de coco. Esta situación es derivada de múltiples factores como: plantaciones seniles, deficiente manejo, concentración en la producción, visión empresarial deficiente de los productores, variedades susceptibles a enfermedades, baja integración a la cadena de valor y poca participación de los productores a las campañas zoosanitarias.

Es urgente la implantación de un programa de fomento de desarrollo del cultivo con esquema de financiamiento para lograr una mayor participación de los productores en dicho proceso, a fin de inducir el crecimiento de la producción de coco derivado de una baja o nula organización por parte de los productores de coco.

Como resultado de la baja participación en las campañas zoosanitarias para el control de plagas y enfermedades ha provocado que sus efectos sean de gran impacto en la producción; y en algunos casos ha originado la reconversión a otros cultivos (papaya, caña de azúcar o limón), reduciendo la superficie con plantaciones de coco en el estado de Colima. Un factor crítico que deberá ser resuelto para el Desarrollo de la Red Coco en el estado de Colima es la presencia del picudo prieto (Rhynchophorus palmarum), el daño es causado por las larvas que se alimentan en la región del cogollo (punto de crecimiento de la planta); sin embargo, la mayor repercusión del insecto es el vector del nematodo (Rhadinaphelechus cocophilus) que causa la enfermedad del anillo rojo, aunque por sí sola, la larva de este insecto provoca la muerte de la palmera. En la red Coco del estado de Colima es necesaria la renovación  de superficie de siembra de coco con nuevas variedades, vinculación con la industria; organización efectiva y participación activa en las campañas zoosanitarias contra el picudo prieto, en donde FIRA promueve la integración de productores e industriales a través de sus productos y servicios financieros y programas de asesoría técnica, impulsando nuevas variedades como el enano verde de Brasil, enfocado a la producción de agua de coco.

*Beltario Vázquez Aguilar es promotor de la residencia FIRA en Colima.La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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