Los bajos precios de los granos producidos en el noroeste de México, como trigo y maíz, 53% de su superficie de riego total, aunado al incremento en el precio de los insumos y altos costos de producción por el uso de tecnologías tradicionales, afectan la rentabilidad, por lo que la reconversión productiva a cultivos con mayor margen de utilidad es apremiante.

En el noroeste de México, que comprende los estados de Sonora, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur, la superficie agrícola de riego sembrada en el 2018 fue de 1 millón 682,713 hectáreas (ha) de la cual, 896,702 ha (53%) se destinaron al cultivo de trigo y maíz, cuyo valor de producción representó sólo 26% (SIAP-Sader, 2018).

Por entidad, Sinaloa representó 63% de su superficie y 43% del valor de su producción; Sonora, 47 y 16%; Baja California, 30 y 6%, y Baja California Sur, 20 y 5%, respectivamente.

Estos cultivos, trigo y maíz, presentan algunos problemas asociados principalmente a precios bajos, que se agravan en el caso del trigo por altos costos de producción relacionados a prácticas tradicionales de cultivo.

Ante esta situación, cobra especial relevancia dinamizar el proceso de reconversión productiva hacia cultivos más rentables destinados a mercados de mayor valor, con mejores y más estables precios de venta y demanda internacional en crecimiento, que sean factibles de producir en cada zona.

Entre los cultivos que se ha detectado que tienen mayores oportunidades en el noroeste del país, por sus volúmenes de exportación en el periodo 2010 al 2018 están: arándano (blueberry) con una TMCA de 53.3% y 34,616 toneladas con valor de 303 millones de dólares en el 2018.

La producción nacional de arándano está destinada principalmente a Estados Unidos y Japón, y presenta potencial hacia Europa y Asia. El aguacate, con una TMCA de 15.9% y 1.198 millones de toneladas con valor de 2,624.6 millones de dólares en el 2018, destinadas principalmente a Estados Unidos, Canadá y Japón y con potencial hacia Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia; limón persa, con una TMCA de 7.7% y 665,000 toneladas con valor de 501.46 millones de dólares en el 2018, destinándose principalmente a Estados Unidos, Países Bajos y Reino Unido y con potencial hacia Europa y Asia; nuez de Nogal, con una TMCA de 10.4%, y 38,633 toneladas (con cáscara), con valor de 183.4 millones de dólares en el 2018, siendo Estados Unidos y China los principales mercados.

Espárrago, con TMCA de 4.1%, y 403,714 toneladas con valor de 708.96 millones de dólares en el 2018. Estados Unidos, Canadá y Japón son los mercados principales, y por último se encuentra también el dátil, con TMCA de 17.4%, alcanzando 5,844 toneladas en el 2018 con valor de 18.47 millones de dólares, siendo EU y Australia los principales mercados.

La reconversión productiva es un proceso complejo y gradual que representa un importante desafío y para que sea exitosa, es necesario considerar algunos factores clave que comentaré en la próxima entrega, así como algunas estrategias con las que FIRA, conjunto de fideicomisos originados en el Banco de México, impulsa de manera efectiva la reconversión productiva en esta región.

*Sergio Rojas López es subdirector regional de Promoción de Negocios de FIRA en el Noroeste: [email protected] La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.