La tecnología evoluciona y diariamente cambia nuestra manera de vivir; cada día tiene cambios más rápidos y frecuentes, por lo que es importante estar al día y poder aprovechar los beneficios que conlleva. Uno de estos es la nueva tecnología 5G de telefonía móvil, la cual esperamos esté disponible de manera comercial a partir del 2020.

Esta tecnología será significativamente más rápida y eficiente que las tecnologías móviles disponibles, lo cual permitirá el desarrollo del Internet de las Cosas (Internet of Things o IoT, por su sigla en inglés), del big data y, finalmente, de la inteligencia artificial. En la actualidad, esta tecnología está siendo probada en varias partes del mundo.

La tecnología 5G es la siguiente generación de redes inalámbricas de comunicación móvil de banda ancha.

Las dos características más importantes de esta nueva tecnología son: una capacidad de transmisión mayor, alrededor de 100 veces más a la de 4G, y una menor latencia, que es el tiempo de respuesta de la red. Esto hará posible la conectividad de un número mucho mayor de aparatos al Internet.

Esto, al mismo tiempo que permitirá el desarrollo del IoT, un entorno virtual a la que estarán conectados varios sistemas productivos como fábricas, sistemas de seguridad, objetos físicos (automóviles, televisores, electrodomésticos, drones, etcétera), dispositivos de comunicación (como smartphones, laptops, computadoras de escritorio, tabletas, vehículos, etcétera), servidores, entre otros. Será el medio para que todos estos sistemas, entornos y aparatos interactúen en tiempo real.

Al cierre del 2017 existían 7,740 millones de usuarios móviles en el mundo, lo cual equivale a una penetración ligeramente superior a 100% de la población, de acuerdo con datos del International Telecommunications Union, mientras que el número de conexiones de banda ancha móvil asciende a 4,220 millones.

Estimamos que el número de conexiones al Internet de las Cosas podría superar 30,000 millones en todo el mundo hacia el año 2025, asumiendo una tasa de crecimiento poblacional de 1% durante los próximos siete años, una penetración móvil de 100%, en donde la mayoría de los usuarios utilicen la tecnología 5G, y que conecten menos de cuatro aparatos por persona a esta nueva red.

Por otro lado, el big data es el análisis de una cantidad importante de datos en un entorno o sistema, como lo que generará el IoT.

Una característica importante del big data es que el tamaño de la información será tan grande que las aplicaciones tradicionales de recolección, búsqueda, compartición y análisis no serán suficientes. Por lo tanto, se tendrán que desarrollar nuevas y más eficientes aplicaciones en el futuro.

El objetivo principal de big data es obtener los posibles patrones de la información, para así poder programar y manejar adecuadamente a los aparatos conectados al entorno o sistema, en este caso el IoT.

Con el surgimiento del big data, los aparatos conectados al IoT tendrán la posibilidad de tomar decisiones ante las diferentes situaciones que se presenten, y de anticipar el posible efecto de éstas. Es ahí en donde surge la inteligencia artificial. Por ejemplo, imaginemos el día en que todos los vehículos, incluyendo automóviles personales, camionetas, autobuses, camiones de carga y hasta trenes y aviones de una ciudad sean autónomos. O las grandes ciudades tratando de controlar la seguridad por medio de cámaras que interpretan los gestos y movimientos de la población.

O, simplemente, imaginemos a toda la población conectada al IoT llegando a casa en un automóvil autónomo, después de trabajar y esperando a que su “cocina inteligente” les prepare la cena de esa noche.

Todos estos sistemas, aparatos y entornos necesitarán interpretar la información que se genere y tomar sus propias decisiones en cuestión de milisegundos, simulando así el proceso cerebral de los humanos.

Creemos que las perspectivas de los próximos años del sector de telecomunicaciones a nivel internacional son muy positivas, debido al desarrollo de la tecnología 5G. El esperado surgimiento del IoT, del big data y de la inteligencia artificial necesariamente vendrá acompañado de una mayor utilización de las redes móviles de última generación, lo cual impulsará el negocio de datos de las empresas de telecomunicaciones.

Esperamos que los principales operadores del mundo adopten esta nueva tecnología una vez que esté disponible de manera comercial, posiblemente hacia el 2020.

*Martín Lara es analista sénior de Telecomunicaciones y Medios en Interacciones Casa de Bolsa.