En la primera parte de este artículo expuse de manera general el horizonte de producción de la carne de porcino, donde destacan seis entidades federativas por tener la capacidad de generar, al menos, 109,000 toneladas anuales cada una.

De igual manera, explayé el contexto actual que enfrentan los productores de carne de cerdo con respecto a los precios del mercado.

En esta segunda entrega trataré de exponer cuáles son los factores que inciden en la baja de precios de la carne de cerdo y que bien pudieran explicarse en términos de la oferta y demanda a nivel internacional, aunados al costo de los granos como uno de los insumos importantes de los productores, además de enfermedades como la diarrea endémica porcina que ha impactado en la producción de carne de cerdo.

En el ámbito nacional, no se trata de un problema de sobreproducción, puesto que México es deficitario en la producción de carne de cerdo, ya que de 1 millón 900,000 toneladas que se consume anualmente es necesario importar 35%, por lo que más bien se trata de un problema de manejo de inventarios y de la calendarización adecuada de los volúmenes de importación para no saturar el mercado local.

Es importante mencionar que los porcicultores mexicanos han hecho esfuerzos extraordinarios en el mejoramiento genético de sus piaras, lo que les ha permitido estandarizar la producción y poner a disposición de los consumidores carne de cerdo magra, inocua y de muy alta calidad.

Regresando al tema de los precios, algunos porcicultores fueron más preventivos al respecto, ya que adquirieron coberturas cuando éstos estaban más altos y les favorecían, garantizando la utilidad esperada, una lección que los productores que no optaron por esta opción debieran tomar en cuenta, pues ahora están en espera de que repunte el precio de la carne de cerdo.

Ante un escenario como el que se describe, se antojan algunas recomendaciones para la actividad:

  1. Orientar sus actividades para mejorar la productividad, invirtiendo en tecnología, así como organizarse para hacer economías de escala que permita hacer compras y ventas en volumen.
  2. Conjuntamente porcicultores y gobierno deben continuar con las acciones necesarias para conseguir el estatus libre de enfermedades y realizar su actividad de manera amigable con el medio ambiente, de tal manera que esto les permita fortalecer el mercado internacional.
  3. En todo momento hay que buscar asociaciones, alianzas o aparcerías en la producción primaria, aprovechando la fortaleza de la gran empresa en tecnología, productividad, inocuidad y mercado, para incorporar al productor pequeño.
  4. Es inaplazable la incursión por parte de los productores e industrializadores en la adquisición de coberturas para fijar los precios de la carne de cerdo y reducir la volatilidad que perjudica tanto a productores como a consumidores para hacer porcicultura por contrato.

*Alonso Vargas Palma es subdirector regional de Promoción en la Dirección Regional de Occidente de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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