De acuerdo con el Atlas Agroalimentario México 2014, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, en México la industria de carne de cerdo se concentra en seis estados: Jalisco, Sonora, Veracruz, Yucatán, Puebla y Guanajuato.

De la carne en canal de porcino, 48.9% es producido por Jalisco, Sonora y Puebla; una magnitud equivalente al porcentaje mencionado la aportan otras 22 entidades.

En lo que respecta al ranking mundial 2012 de producción de carne en canal de porcino, México ocupó el lugar número 16 de la producción mundial, con 1’ 238,626 toneladas; 1.1% del total de producción fue generado por la porcicultura mexicana. Por su parte, China se posicionó como el primer lugar mundial, con 50 millones 3,628 toneladas. Cabe destacar que 45.8% de la carne de cerdo disponible en el orbe se genera en ese país.

Resulta importante advertir que los principales consumidores de carne de cerdo en el mundo son Japón y Corea del sur. Estas naciones son las que han abierto el acceso a los mercados internacionales con su fuerte demanda. En el 2013, Japón fue el principal mercado de las exportaciones de carne de puerco mexicana (83 por ciento).

Ahora bien, hasta hace dos meses los precios de mercado de la carne de cerdo eran muy alentadores para los productores, lo cual incluso se combinó favorablemente con los precios bajos de los granos, uno de los principales insumos de la producción de carne de cerdo, lo que representó para los porcicultores un ciclo de utilidades razonables que incentivaron la producción y la inversión en la actividad, pero es necesario reparar en que estos ciclos normalmente son cortos y comúnmente sus márgenes operativos más bajos se dan en ciclos más largos de producción, por lo que la actividad exige a los productores elevar la eficiencia en su actividad.

También es necesario tomar en cuenta que en la cuaresma el consumo de carne de puerco disminuye y los precios normalmente descienden. Si bien es cierto que para el consumidor se estima que la caída ha sido de 10%, para el productor ha sido más drástica, ya que de enero de este año a la fecha se ha manifestado en alrededor de 30%, situación poco alentadora en un entorno de precios internacionales que también apunta hacia la baja, generando incertidumbre en el productor y manteniendo una expectativa de que el repunte del precio de la carne de cerdo sea suficiente para compensar sus costos de producción y los márgenes mínimos indispensables para continuar o crecer su empresa.

Este día abordaré los factores que inciden en la baja de precios de la carne de cerdo, al igual que algunas recomendaciones para elevar la productividad de la actividad porcícola.

*Alonso Vargas Palma es subdirector regional de Promoción en la Dirección Regional de Occidente de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.