Los tiempos de Miguel Ángel Mancera no son perfectos, pero sí lo suficientemente benévolos para mantenerlo en la contienda política más importante de México, sin abandonar sus compromisos con la CDMX.

Desde hace 17 años cuando subía sus primeros peldaños en el servicio público en la entonces Asamblea de Representantes del DF, la idea de gobernar ya estaba en su mente. Lo que seguramente no tenía entonces claro era la forma en que lo haría: por caminos poco transitados que implican romper moldes de la política tradicionalista. En el 2012, el triunfo de Mancera en la capital del país fue memorable por alcanzar 66.56% de los votos de un electorado exigente, y por haberlo logrado con una propuesta apartidista en un momento de nutrida participación ciudadana. El arduo trabajo durante su mandato ha sido otro acierto constante, quizá resultado de su disciplina como deportista.

Enfilar hacia el 2018 era el camino natural, pero nadie contaba con la tragedia sísmica que cambiaría el destino de cientos de miles de personas. En segundos, la CDMX vio caer 38 edificios, morir a 228 de sus habitantes y sufrir un estado de emergencia.

A primera vista parecería que los tiempos para llegar a Los Pinos se alejan de Mancera; al menos la opción prevista de ir como candidato independiente se ha desvanecido. Pero su convicción y decisión de dar prioridad a la ciudad en emergencia lo sitúa como un prospecto atractivo para contender a nivel nacional en las elecciones 2018.

El jefe de Gobierno está hoy enfocado en un plan estratégico de reconstrucción, recuperación y transformación de la capital. La resiliencia urbana es el reto fundamental, pero su lealtad hacia la CDMX es un buen ejemplo que podría verse recompensado en las urnas, con independencia de que la evolución del Frente Ciudadano Democrático, que encabezan PAN, PRD y MC, es cada vez más incierta gracias al conflicto y crisis que Margarita Zavala pretende endosar a Ricardo Anaya.

Los tiempos de Mancera siguen acomodándose, lo que explica que siga presente en las proyecciones. La encuesta de El Universal publicada el pasado 16 de octubre lo sitúa como segunda opción para el Frente con 16.3% de las preferencias.

Indudablemente los escollos que tendrá que superar el jefe de Gobierno son enormes, empezando por la exigencia de desempeño y enérgica rendición de cuentas a su equipo de trabajo. Los capitalinos tendrán que percibir una clara recuperación; después, se necesitará vencer caprichos de otros aspirantes y ajustar la estrategia para una ruta más accidentada. Su paciencia inteligente será factor determinante.

Predicar con el ejemplo

Las opciones, capacidades y tiempos para hacer correr una propuesta ciudadana por vías alternas son una realidad. Nótese la fortaleza que Mancera comparte con los independientes y con otros presidenciables como Aurelio Nuño y José Antonio Meade: éstos no tienen partidos originarios, el servicio público los afoca y tienen interlocución con la Presidencia.

Como aspirantes, además de convicción y perseverancia, será necesaria una intelección, esa acción y efecto de entender los tiempos, pues la semilla de su determinación ya está sembrada. ¿Quién dará el mejor ejemplo a la nación?

Leyes para tu Bien®

Carlos Requena

Abogado Penalista

Derecho Reservado

Socio fundador de Requena Abogados, S.C., especialista en temas relacionados con delitos de fraude procesal, responsabilidad penal de las empresas, compliance penal, responsabilidad penal ambiental y responsabilidad penal de servidores públicos.