Dentro del indicador de competitividad que reporta el World Economic Forum (WEF) y el Índice Global de Innovación -que publican Cornell University, el Insead y la World Intellectual Property Organization (WIPO), agencia de la Organización de las Naciones Unidas-,en el primero se posiciona a México en el lugar 61, con 4.27 de calificación en el ranking 2014-2015, de una lista de 144 países

En dicha lista, el primer lugar lo ocupa Suiza con 5.7 de calificación, destacando los ítems Tamaño de Mercado e Innovación, en donde igualmente México ocupa el lugar 10 y 61, respectivamente; por su parte Suiza está ubicado en los lugares 39 y 2, respectivamente.

Lo anterior nos muestra que para poder ser competitivo es muy importante destinar recursos a la innovación, considerando por supuesto que debe tener un direccionamiento a las demandas del mercado, además de pugnar por estrategias de protección de la propiedad intelectual, vinculación interinstitucional y de formación del capital humano para la adopción de la innovación.

Respecto del Índice Global de Innovación, en el 2015 México ocupó el lugar 57 con 38 de calificación y Suiza fue el primero con 68.3 de una lista de 141 países calificados.

En este índice se destacan dos aspectos, el ambiente de negocios y el QS ranking universitario; por lo que respecta al primero de éstos, para 2015 México ocupó el lugar 34 con 77.5 y Canadá fue el mejor calificado con 93.7, de un total de 141 países que obtuvieron calificación.

En el segundo aspecto, México ocupó el lugar 33 con 43.2 y el mejor calificado fue el Reino Unido con 99.3, entre 72 países que alcanzaron calificación.

En el ambiente de negocios la calificación para México es buena, pero en el papel de las universidades es bajo respecto del mejor.

Estos números nos llevan a reflexionar en el sentido de que debemos profundizar más en el cómo llevar la investigación al sector agroalimentario, alinear los principales actores, que son las grandes industrias de este sector, con las instituciones y centros de investigación, además de cómo sumar a más actores como FIRA, bancos, gobiernos e instituciones del sector.

Asimismo, durante el 2015 la agricultura de riego en México mostró que tiene un peso específico relevante en el valor de la producción de la agricultura total, con 60% de acuerdo con la Sagarpa y el SIAP.

Con este panorama, las acciones encaminadas en materia de innovación nos permitirán contribuir para mejorar los indicadores e índices señalados con anterioridad.

Las innovaciones relevantes dentro de la agricultura de riego en México, a lo largo del tiempo, incluyen la agricultura protegida en sus distintas modalidades, como son los invernaderos, malla sombra, macro y microtúneles, riego presurizado con aspersión y goteo, así como esquemas de desarrollo de proveedores y uso de desaladoras de agua para riego agrícola.

Mañana comentaré la contribución de FIRA en la innovación dentro de la agricultura de riego.

*Artemio Vázquez Aguilar es especialista de la Subdirección Regional de Promoción de Negocios de FIRA en el noroeste.

[email protected]