Ayer escribí sobre las tendencias mundiales y las oportunidades de negocios en la producción acuícola sostenible para abastecer una creciente demanda de productos sanos y nutritivos.

La producción de camarón en México presenta una tasa media de crecimiento anual de 1.59 % entre el 2008 y el 2018, al pasar de 196,300 a 229,800 toneladas, respectivamente, con lo que la producción nacional del crustáceo alcanzó un nuevo máximo histórico, 71% proveniente del cultivo y 29 % de captura (altamar 17 y 12 % ribereña).

El Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera estima para el 2018 una producción de 230,100 toneladas, 3.8% mayor a 221,700 toneladas del 2017, y es atribuible a mejores rendimientos en el cultivo de camarón.

En México, la producción de cultivo frenó su crecimiento del 2010 al 2014 por la presencia de enfermedades, y retomó su dinamismo del 2015 al 2018, presentando una tasa media de crecimiento anual de 8.36%, con una producción record estimada en 164,000 toneladas, cifra superior en 9.1% a las 150,000 toneladas del 2017.

Pese a esta importante recuperación en la producción acuícola, la participación de México continúa siendo modesta, con 2.5% de la producción mundial y 17.6% de la producción del continente americano registrada por Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en el 2016, ello considerando el gran potencial para la producción acuícola con el que cuenta nuestro país, aunado a la cercanía preferencia y diferenciación del camarón mexicano en el mercado de Estados Unidos y con un muy importante y creciente mercado interno de 187,000 toneladas.

Para el 2019, se pronostica una producción total de camarón en México de 245,000 toneladas y un crecimiento anual de 6.6%, del cual 73% provendría de cultivo.

Por su parte, la producción de camarón silvestre se mantendrá en niveles de cercanos a la media histórica de 66,000 toneladas.

En lo que respecta a precios al mayoreo, el camarón mediano se comercializó en 137.37 pesos por kilogramo en diciembre del 2018. Durante el 2018 los precios para el mercado nacional iniciaron al alza por el incremento en la demanda de la temporada de cuaresma y vacaciones de verano. Así mismo, se observa el ajuste a la baja en el mes de septiembre, por la estacionalidad en la producción de camarón de captura de bahía, de altamar y de acuicultura.

Para el 2019 es posible que los precios sean ligeramente menores a los observados en el 2018.

La industria del cultivo de camarón en México requiere continuar su crecimiento para aprovechar las oportunidades de mercado. FIRA, entidad del Gobierno Federal originada en el Banco de México para apoyar las actividades del sector agroalimentario y el medio rural, continuará impulsando las oportunidades de este sector a través de sus productos y servicios financieros y tecnológicos para fomentar su crecimiento y desarrollo sostenible.

*Martín Téllez Castañeda es especialista de la Subdirección de Pesca, Forestal y Medio Ambiente en FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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