La producción mundial de carne de cerdo mantuvo durante la última década una tendencia de crecimiento. Sin embargo, para el 2016 se prevé un nivel de producción mundial de 109.3 millones de toneladas, lo cual representa una disminución de 0.9% a tasa anual

En particular se prevé que la elaboración de carne de cerdo en China, principal país productor, se reduzca en 2.5 por ciento en el 2016.

Lo anterior, derivado de la implementación de políticas que desincentivan la producción en algunas regiones productoras.

En México, ha crecido a una tasa promedio anual de 2.0% en el periodo del 2006 al 2015.

Se pronostica que la producción nacional de carne de cerdo durante el 2016 se ubique en 1.36 millones de toneladas, es decir, un crecimiento anual de 3.2 por ciento.

Destaca la mayor productividad inducida por mejoramiento genético en el pie de cría.

Se estima igualmente que el consumo mundial de carne de cerdo disminuirá 0.9% anual durante el 2016, para ubicarse en 108.9 millones de toneladas, que corresponde a la tasa de disminución de la producción.

El consumo de carne de cerdo para el caso de nuestro país continuará con tendencia de crecimiento durante el 2016.

Entre el 2006 y el 2015 el consumo nacional aparente de carne de porcino creció a una tasa media anual de 3.9 por ciento. Se estima que en el 2016 el consumo nacional aparente de carne de cerdo se ubique en 1.98 millones de toneladas, provenientes en su mayoría de producción nacional.

Los pronósticos de los especialistas son que la carne de cerdo siga siendo una alternativa de menor costo con relación a la carne de res y presente precios competitivos respecto a la carne de ave.

Dado que los consumidores son cada vez más conscientes de que los sistemas de producción porcina son tan fiables como los de carnes de ave y de res, el cerdo continúa ganando la confianza del consumidor como una fuente saludable de proteína animal.

Por otro lado, a pesar de que la producción mexicana de carne de cerdo se encuentra en expansión, no se cuenta con el abasto suficiente para satisfacer la demanda, por lo que se continúa importando producto, principalmente jamones y carne deshuesada mecánicamente proveniente de Estados Unidos.

De esta forma, las importaciones mexicanas de carne de cerdo han ido en aumento desde el 2011; durante el periodo 2006-2015, crecieron a una tasa media anual de 9.4 por ciento.

En el 2006 se importaban 321,700 toneladas, mientras que en el 2015 se importaron 722,600.

Esta balanza comercial deficitaria considerada en 625,600 de toneladas es sin duda importante; sin embargo, modernizando los sistemas de producción que preponderantemente existen en México se podría incrementar la producción más que proporcionalmente.

En la segunda parte de esta nota les compartiré la perspectiva de la porcicultura hacia el 2020.

*Carlos García Lira es Agente en Tuxtla Gutiérrez de FIRA,

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La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.