En la primera parte comenté sobre la importancia del cultivo de la palma de aceite en nuestro país y la alternativa que representa para el desarrollo económico en el sureste del país, en esta segunda entrega comentaré el papel que desempeñan los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), que de manera coordinada con los diferentes actores de la red de valor contribuyen a su fortalecimiento

En seguimiento a los criterios que considera la certificación RSPO (Roundtable on Sustainable Palm Oil), se comentó el aspecto económico, para lo cual es imprescindible el tema de la productividad que permita obtener un mayor nivel de rentabilidad en las plantaciones cuidando los temas sociales y ambientales.

En este contexto, el rendimiento promedio en los cuatro estados productores (Chiapas, Campeche, Tabasco y Veracruz), es de 12 Toneladas de Racimos de Fruta Fresca (RFF) por hectárea mientras que las empresas con solvencia económica que aplican paquetes tecnológicos adecuados llegan a obtener 30 toneladas por hectárea, es decir, existe una brecha de 18 toneladas por hectárea que se puede ir cubriendo gradualmente tomando en cuenta la transferencia de tecnología y financiamiento al sector para la adopción de la misma.

Uno de los aspectos fundamentales es el riego, ya que el cultivo requiere 2,800 mm de precipitación al año, pero distribuidos durante todo el año, lo cual no sucede en condiciones de temporal, por lo que, al tecnificar las plantaciones con Sistemas de Riego, es posible brindar a las plantas las necesidades de humedad durante todo el año.

Por otro lado, los Sistemas de Riego permiten realizar fertilizaciones en el momento en que los requiera el cultivo sin importar si es época de lluvias o sequía. Tan sólo con estas dos prácticas, riego y fertilización, se puede llegar a superar las 20 toneladas por hectárea, motivo por el cual FIRA participa en el sector con subsidios en para Sistemas de Riego Tecnificado.

Adicionalmente, impulsa el Programa de Desarrollo de Proveedores (PDP) de manera coordinada con la Industria Extractora, la cual permite realizar una transferencia de tecnología a sus proveedores bajo los estándares de sostenibilidad que marca la certificación RSPO, propicia la necesidad de recursos económicos para la aplicación de paquetes tecnológicos adecuados.

Dentro de este Programa de PDP, FIRA participa en subsidios tales como el de Sistema de Riego, apoyos en asesoría y financiamiento para las diferentes etapas como la producción de planta, establecimiento de plantaciones, infraestructura y mantenimiento de plantaciones en producción.

El esquema PDP considera que existan convenios de comercialización y retención para la recuperación del financiamiento; esto, además de un trabajo coordinado entre el productor, la empresa extractora.

De esta manera, FIRA contribuye al fortalecimiento de esta Red de Valor que es la palma de aceite, como una alternativa de desarrollo económico bajo estándares de sostenibilidad en el Sureste Mexicano.

*Bernaldino Perdomo Gregorio es agente de la Agencia Escárcega en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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