Durante los últimos años el cultivo de la palma de aceite, conocida también como palma africana, ha presentado un gran impulso en México como una de las fuentes más importante de aceite vegetal y por la diversidad de los usos y aplicaciones de sus derivados, en términos de demanda interna, se tiene un mercado nacional deficitario, lo que ha determinado que se importe 85% del aceite de palma que se consume en nuestro país, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía

Ante la oportunidad de mercado que presenta este cultivo perenne, se ha incrementado en 82% la superficie establecida durante los últimos seis años, pasando de 49,581 hectáreas en el 2010 a 90,118 hectáreas en el 2016.

Los estados que observan un mayor crecimiento en la superficie establecida, durante el mismo periodo, son Campeche, al pasar de 3,715 hectáreas a 23,328, y Tabasco, que pasó de 5,939 a 16,695.

Uno de los hechos que han motivado estos incrementos exponenciales es el proyecto de establecimiento de palma de aceite realizado en la región de Benemérito de las Américas, Chiapas, entre el 2008 y 2010 como alternativa de actividad económica que además beneficie la recuperación de áreas desmontadas, en el que FIRA, como integrante de la Banca de Desarrollo que coordina la SHCP, tuvo participación activa con financiamiento y apoyos tecnológicos en beneficio de productores ejidatarios de la región.

A raíz de los resultados obtenidos, se continúa la promoción de este cultivo como opción para generar desarrollo socioeconómico, recuperar áreas deforestadas y sustituir importaciones; despertando el interés de inversionistas de diferentes partes del país e incluso extranjeros para integrarse a esta red de valor.

En el caso de Campeche, entre los aspectos que han atraído las inversiones a este sector son el hecho de contar con superficies compactas de tierras y a precios menores que en los otros estados productores, lo cual compensa las inversiones adicionales que se deben realizar en riego y drenaje por los niveles menores de precipitación y los suelos planos que predominan en este estado.

En este contexto, FIRA ha contribuido con financiamiento, apoyos tecnológicos y programas que ejecuta con recursos de la Sagarpa como es el caso del Programa Sur Sureste, lo cual ha permitido atender al sector de manera integral y en coordinación con los tres órdenes de gobierno, que han encontrado en este cultivo una opción para generar desarrollo en zonas rurales y áreas agrícolas subutilizadas.

El acelerado incremento en la superficie de este cultivo lo ha convertido en una actividad importante en nuestro país en la que se hace necesario enfocar esfuerzos para su fortalecimiento de tal manera que continúe su expansión de manera consolidada sobre bases sólidas, lo cual se abordará en la segunda parte de esta colaboración.

*Bernaldino Perdomo Gregorio es Agente de la Agencia Escárcega en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.