La producción de plantas de ornato y flores de corte en México es una actividad relevante no sólo económica, sino también socialmente, convirtiéndose en polo de desarrollo en varias regiones al interior del país.

Esta red en crecimiento se desarrolla en 15 estados de la República, generando alrededor de 200,000 empleos permanentes, 50,000 eventuales y cerca de 1 millón indirectos.

El área sembrada de ornamentales ocupa más de 21,000 hectáreas, principalmente en los estados de México, Puebla, Morelos, Michoacán, Jalisco, San Luis Potosí y Baja California.

Las flores que se producen en mayor cantidad son: la nochebuena, con 12,885 toneladas anuales; le sigue el crisantemo, con 12,757 toneladas; la rosa, 9,479; follajes, 8,677; clavel, 3,772; gladiola, 3,457 y palma camedor, 1,261 toneladas, entre otras flores.

Por sus condiciones agroclimáticas favorables para la producción de plantas ornamentales de corte y maceta, Morelos es considerada como una de las principales entidades productoras de flores y ornamentales en el país; sin embargo, la siembra de estos cultivos es de baja escala, lo que provoca que los pequeños productores de esta red enfrenten diversos problemas para su desarrollo, como son el deficiente acceso a tecnologías innovadoras, la modernización de infraestructura, el poco desarrollo de economías de escala dentro del proceso productivo, falta de acceso al crédito y escaso vínculo con el mercado. Lo anterior se agudiza como consecuencia del tamaño de las unidades productivas, que oscilan desde 0.1 hasta 3 ha en manejo de invernadero y/o malla sombra y de entre 0.6 a 6 ha a cielo abierto para plantas de corte; excepcionalmente existen productores con superficies de mayor tamaño.

Adicionalmente, la red de ornamentales requiere de una mayor disponibilidad de material vegetativo de calidad, ya que mantiene una alta dependencia de material vegetativo de importación y un mayor aprovechamiento de recursos filogenéticos y generación de variedades propias.

Esto ha generado un bajo crecimiento del mercado interno y nulo acceso al mercado de exportación por falta de calidad, derivado de la utilización de un sistema de propagación tradicional. Por lo anterior, una de las alternativas que permiten dar atención a la problemática presentada por esta red es la utilización de la técnica de micropropagación vegetal.

Debido a lo anterior, FIRA ha promovido una estrategia de desarrollo organizacional integral con pequeños y medianos productores de plantas de ornato, que ha permitido desarrollar su actividad de manera productiva y rentable, facilitando el acceso a mercados especializados de alta exigencia, como los son las tiendas departamentales.

Esta estrategia promueve mecanismos de administración de riesgos y desarrollo de productores a través de esquemas de integración, economías de escala, fortalecimiento de capacidades organizativas, desarrollo de instrumentos de acceso al crédito y formación de intermediarios financieros en la red de ornamentales.

Siendo una red de potenciales oportunidades de desarrollo, que revisaremos en nuestra próxima colaboración sobre este sector productivo.

Mariano Medina Hernández es Residente Estatal de FIRA en el estado de Morelos. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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