Como lo comenté, en esta misma columna, es importante sumarse a una estrategia integral para contar con soluciones al problema que enfrenta la falta de productividad del café en México

Esta estrategia integral debe considerar la identificación de las diferentes partes del problema: reconocer si la semilla es de calidad, así como si la producción de planta es de calidad (viveros), si la tecnología para la renovación es parcial o total de las parcelas, al igual que se deben identificar si los apoyos, esquemas de dispersión y administración de riesgos, y el financiamiento son suficientes; además de reconocer si el papel que toma cada actor en toda esta estrategia es el que debe asumir.

Es fundamental conocer si la disponibilidad de planta permitirá atender la superficie a renovar por año, así como a los productores que la demandan.

De igual manera, es necesario avalar la tecnología que se aplicará y si el acompañamiento técnico dará la certidumbre de llevar a cabo la adecuada renovación de los cafetales que, por su edad o por su afectación por la roya, contarán con el mantenimiento y cultura de renovación permanente acordes con las unidades de producción.

La estrategia debe garantizar igualmente que los apoyos financieros, tecnológicos y de inversión que se otorguen por parte de las diversas instancias federales, estatales, e intermediarios financieros sean las suficientes para asegurar la continuidad de la atención del programa de renovación de cafetales.

De igual forma, los esquemas de administración y dispersión de riesgos (seguro, cobertura de precios, garantía, asistencia técnica, pago de intereses, entre otros) deben apuntalar las inversiones, al tratarse de acciones a largo plazo.

La propuesta integral requiere de grandes cantidades de recursos, ya que renovar toda la superficie de café en México implicaría producir 2,100 millones de plantas de café para una densidad de 3,000 plantas por hectárea en el periodo que se considere. Si a esa cantidad le agregamos un precio promedio de 5 pesos por planta, resulta que se demandarían recursos del orden de 10,500 millones de pesos tan sólo para este concepto.

En esta estrategia integral se están buscando más mecanismos que permitan lograr la renovación de cafetales; actualmente instituciones como FIRA participan ya con productores, empresas, organizaciones de productores y otros actores en los proyectos que de manera específica validan cada uno de éstos para la producción de viveros, renovación de cafetales y acompañamiento técnico para el desarrollo de proveedores, dado que existen diversas condiciones en las zonas agroecológicas productoras de café.

Otros países han sufrido el efecto de la roya, pero con el empeño, decisión y participación de todos los actores de la red de valor café han salido adelante; nuestro país no es la excepción, con decisión y dinamismo la cosecha de café será cada día mejor.

*Eleazar Luna López es subdirector regional de Promoción Sureste en FIRA.

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