De acuerdo con información del Consejo Regulador del Mezcal, la producción de este cultivo se ha incrementado del 2014 al 2018 a una tasa anual promedio de 37.8%, llegando en el 2018 a un volumen de 5 millones 89,667 litros certificados. El volumen señalado tuvo un valor de mercado de 5,020 millones de pesos, de este volumen, 78% corresponde a exportaciones

Considerando que 92% de la producción se da en el estado de Oaxaca, el crecimiento ha generado una fuerte presión sobre la proveeduría de materia prima, lo que ha ocasionado que el precio del kilo de agave pase de 1.55 pesos en el 2015 a 10 pesos en el último año.

Por otro lado, se observa que la superficie de nuevas plantaciones de agave no ha evolucionado a un ritmo suficiente para cubrir la demanda de los próximos años de la agroindustria.

Un reto para continuar con el ritmo de crecimiento de esta agroindustria es la siembra de plantaciones comerciales de agave para asegurar la proveeduría a un precio competitivo, para lo cual se requieren programas de apoyo e inversión que incentiven el incremento de la superficie, sobre todo porque 84% de ella está en manos de productores de hasta tres hectáreas.

La agroindustria está conformada por dos eslabones: el pequeño productor de mezcal que generalmente está integrado hacia la actividad primaria, y por otra parte el envasador, donde su proceso inicia en la adquisición del mezcal.

Existe otra categoría de productor de mezcal en donde se encuentra la industria con procesos tecnificados, más integrada y con estrategias de crecimiento de mediano y largo plazo, la cual desplaza 7% del volumen comercializado.

El Consejo Regulador del Mezcal reporta que el Mezcal Artesanal representa 92% de la totalidad producida, lo que indica claramente la preferencia del consumidor, y por lo cual las inversiones deben ser encaminadas a fortalecer e incrementar la capacidad para esta categoría de mezcal.

De acuerdo con el dinamismo y la tendencia que se observa en la actividad, se detectan oportunidades de inversión en todas las fases de la red agave-mezcal.

FIRA, conjunto de fideicomisos originados en el Banco de México para impulsar el desarrollo del sector agroalimentario y el medio rural, cuenta con instrumentos financieros y apoyos tecnológicos para el desarrollo y crecimiento de los productores y empresas participantes.

En la red agave-mezcal, se ha implementado con éxito al igual que en otras redes el Programa de Desarrollo de Proveedores (PDP), en donde se vincula la actividad primaria con la agroindustria como empresa tractora y con quien se formalizan las características de la materia prima y se fortalece con asistencia técnica, financiamiento y servicios de garantía.

Para lo anterior y con el fin de ser más asertivos en la detección de las necesidades, es importante la coordinación con los diferentes organismos que participan en la actividad, como el Consejo Regulador del Mezcal y el Clúster del Mezcal.

En conclusión, FIRA puede atender necesidades de inversión tales como: establecimiento de plantaciones comerciales de agave, compras anticipadas de materia prima, modernización de maquinaria y equipo de la agroindustria, crecimiento de capacidad instalada, y capital de trabajo para los todos los actores de la red, entre otras oportunidades de inversión.

*Roberto Capitaine Carlin, y Mario J. López Cruz son residente estatal y especialista de FIRA en Oaxaca, respectivamente. La opinión de los autores no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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