La carne de cerdo es la carne roja de mayor consumo mundial, cuya demanda reflejada en las últimas décadas ha presentado un incremento considerable debido a los cambios en los patrones de consumo tradicional por el aumento de ingreso en países en desarrollo

México, como país productor de carne de cerdo, se ubica en el lugar número 15 en el ranking mundial del 2018 con 1’502,523 toneladas de carne de cerdo; por ende, el crecimiento de los grandes actores en la industria porcina está impulsando una mayor producción en todos los eslabones de la cadena de valor.

La situación actual que presentan Asia, África y Europa ante situaciones de emergencia como lo es la peste porcina africana, ha desencadenado nuevas oportunidades de mercado para el abastecimiento de este producto. Sin embargo, este tipo de contingencias permiten generar alianzas o estrategias comerciales como los Programas de Desarrollo de Proveedores (PDP), en donde productores de carne de cerdo pueden acceder a mejores precios por la inclusión de sus productos en mercados de valor agregado.

El desarrollo de proveedores es un instrumento que facilita a las empresas pecuarias industriales convenir con los productores (sus proveedores), para lograr un abastecimiento en volumen y calidad confiable en sus materias primas y de esta manera, abastecer a un mercado previamente definido. Cabe mencionar que la finalidad de estos esquemas es establecer un ambiente de cooperación entre la industria y los productores, buscando el desarrollo de sistemas de gestión de calidad, perfeccionamiento de especificaciones, información compartida, uso de auditorías, instrumentos de cooperación, análisis de procesos, evaluación de proveedores, identificación de mejoras en el cumplimiento y modelos existentes para la certificación de programas de abastecimiento.

Como beneficio de este ambiente de cooperación se espera la creación de relaciones de largo plazo mutuamente beneficiosas para proveedores de carne y empresas industriales (relaciones ganar-ganar), que incidirán en costos más bajos, productos de mejor calidad y mejor posicionamiento en el mercado, atendiendo así las necesidades del consumidor.

El principal beneficio para el productor o proveedor de carne de cerdo es la certeza de la compra de su producto con un sobreprecio por la calidad, peso y volumen previamente pactados, en el caso de la industria, es la certidumbre por el abastecimiento de la materia prima requerida para su proceso con las especificaciones necesarias que le permitirán una reducción en sus costos y una mejor planeación productiva.

El proceso se inicia a través de un acuerdo entre la empresa agroindustrial y los productores o proveedores de carne respecto a las características de calidad, peso y volumen que le demanda el consumidor a la industria ya sea nacional o de exportación; lo anterior, permitirá al productor de carne identificar las necesidades de tecnología, capacitación y recursos para producir la materia prima en las condiciones óptimas que se requiere.

En la siguiente publicación continuaré abordando las principales oportunidades de inversión para empresas porcícolas que, a partir de un PDP, puede permitirles obtener la calidad de los productos que demanda la industria porcina.

*Yohaly Berlyn González Castro, colabora como promotor en la Agencia de FIRA ubicada en La Piedad, Michoacán, su correo [email protected] La opinión aquí expresada es de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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