México cuenta con 39,149 unidades de producción de cacao y 60 asociaciones cacaoteras activas dentro de la comercialización. En Tabasco, se encuentran cerca de 30,000 productores, 30 asociaciones, 40 empresas agroindustriales, 3 uniones regionales y una Unión Nacional de Productores de Cacao

Tabasco es el estado que presenta una de las mejores oportunidades para el desarrollo del cacao, ya que cuenta también con las mejores condiciones para su cultivo, debido principalmente a la existencia de suelos de formación aluvial y precipitaciones del orden de los 2,500 mm, que se presentan la mayor parte del año. Se destaca la Región Chontalpa de Tabasco.

Las regiones Sierra Norte de Chiapas y Sierra de Tabasco son de sustrato edáfico diverso y un régimen climático similar, que también se caracteriza por altas precipitaciones, lo que genera a su vez la incidencia de fuertes problemas fitosanitarios, siendo los más importantes la mancha negra y la moniliasis, enfermedades que atacan la mazorca que contiene los granos del cacao.

El cacao en Tabasco es un cultivo de subsistencia, diversificad. Es una opción económica regional, es importante aun y cuando se han introducido otros cultivos  como la caña de azúcar, el plátano y  actividades como la ganadería y explotación petrolera.

Tabasco sigue siendo el mayor productor de cacao en el país, con 17,430 toneladas, seguido de Chiapas y Guerrero, con 9,612 y 245 toneladas, respectivamente.

El cacao que se produce en Tabasco es de la más alta calidad, lo que contribuye a que el precio local en ocasiones sea superior a lo que paga el mercado internacional.

Bajo estas premisas, grandes empresas implementaron programas de producción de planta, para poder renovar plantaciones y desarrollar nuevas áreas productivas.

Las principales inversiones que se identifican destacan el establecimiento de viveros para producción de planta de calidad, la compra de tierras para el establecimiento del cultivo, la renovación de cacaotales y adquisición de paquetes tecnológicos de alta productividad.

Lo anterior genera una mayor necesidad de recursos para la compra de producto por parte de los comercializadores, pagar certificaciones, tanto para productores como comercializadores, además de otras inversiones para reforzar la agroindustria que se dedica al procesamiento del chocolate.

Lo que genera la oportunidad de crear organizaciones de pequeños y medianos productores, con el objetivo de formar  la producción y comercialización para abastecer a grandes empresas.

*Fredy Martin Guillen Dionicio es agente de FIRA en la Agencia de Cárdenas, Tabasco. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]