El calzado es un bien utilitario con un consumo per cápita en el país de 2.6 pares por persona y de acuerdo con datos del Inegi, las familias destinan de 2.8 hasta 26.1%, de acuerdo con sus ingresos, para la adquisición de este bien.

México, es uno de los principales productores de calzado a nivel mundial y se ubica en la posición número nueve, con una producción nacional de 260 millones de pares registrados en el 2017 y con 11,538 empresas o unidades económicas relacionadas con esta actividad, además de ser uno de los países con más apertura comercial. Considerando esas características, muchas marcas de talla internacional invierten en la cadena productiva del sector calzado en México.

La mayor parte de dicha producción se concentra en cuatro estados de la República: Guanajuato, Jalisco, Estado de México y Ciudad de México, siendo Guanajuato el más importante, con una producción registrada de 186 millones de pares en el 2017 y 3,394 empresas o unidades económicas. A su vez, 95% de éstas unidades económicas es micro y pequeña empresa concentrada en: Guanajuato (70%), Jalisco (16%), y el Estado de México (5.0 por ciento).

De acuerdo con los datos recabados por la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), la aportación al PIB de la red cuero-calzado en Guanajuato fue de 11.60% y en el municipio de León de 53%, siendo ésta la actividad más importante.

El proceso de la industria del calzado de piel inicia con el sacrificio del ganado, su tratamiento y refrigeración para después comercializar el cuero curtido, hasta transformarlo en calzado.

La industria del cuero-calzado es relevante debido al potencial y a la integración de la red de valor, lo cual incluye el proceso de manufactura, con un alto impacto en la economía del estado, así como en la generación de empleos con la participación de empresas micro, pequeñas y medianas.

Como señala la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), la cadena de valor en su conjunto, ha pasado actualmente por profundas transformaciones, debido a la creciente competencia internacional en el propio mercado doméstico, es decir, los fabricantes de calzado mexicano compiten desde hace décadas en calidad y precio con calzado importado. Sin embargo, en la actualidad existen empresas con muy importantes innovaciones y procesos altamente sofisticados desde una perspectiva tecnológica.

Para que la industria del calzado perdure, se requiere una continua actualización, en moda, procesos, y tecnologías, lo cual implica generar nuevas inversiones con el fin de obtener productos de mayor calidad, mejorando con esto la competitividad y rentabilidad de las empresas y mayor satisfacción del mercado.

En la siguiente participación compartiré con usted algunos datos relevantes sobre la competitividad en este sector y cómo instituciones como FIRA, entidad de fomento originada en el Banco de México, pueden contribuir a impulsar este sector.

Ariadna Lavariega Martínez, [email protected], es promotora en la Agencia FIRA de León, Guanajuato. “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA”.