Diversos estudios realizados al cultivo de las berries en Michoacán a través de la Universidad Michoacana y los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) han detectado que las principales limitantes para elevar la competitividad de la zarzamora y acceder a nuevos mercados son la calidad del producto obtenido en campo, así como los bajos rendimiento por hectárea.

Con el fin de comprender la tecnología usada en la producción de la zarzamora, se exponen los aspectos generales del cultivo, ya que dentro de todas las berries producidas en México, la frambuesa, la fresa y el arándano guardan características muy propias.

La zarzamora es una planta arbustiva espinosa. Su fruto se caracteriza por ser pequeño -de 2 a 3 centímetros-, de color negro al madurar y con sabor dulce y aromático; cada fruto está compuesto de numerosos frutos dispuestos alrededor de un núcleo fibroso y existen diversas variedades con muchos sabores, aunque la zarzamora común cultivada que está a la venta es generalmente dulce.

Además del consumo humano en fresco del fruto, también se utiliza para la preparación de zumos, mermeladas, confituras y mosto de frutas. Tiene propiedades como diurético, astringente, antidisintérico, fortificante de las encías, antiescorbútico, hemostático, emoliente, antiulceroso y abundante en antioxidantes.

Los híbridos son el producto del cruzamiento entre los género Rubus sp, de frutos nativos de Norteamérica y de Europa, con Rubus iduaus. Se les agrupa bajo el nombre de blackberries en inglés, Brombeerem en alemán y zarzamoras en México.

Existen dos grupos: berries erectos y berries postrados. Entre los berries erectos se encuentran las variedades de bysenberries, loganberries, youngberries y, la más moderna de todas: tayberry. Es interesante mencionar que mediante diferentes cruzamientos ha sido posible obtener variedades sin espinas, lo que constituye la gran ventaja de este grupo. La producción se obtiene durante una época que puede ir desde octubre a junio. De ellos, los más cultivados son los bysenberries, de grandes frutos negros y redondos, y los loganberries, de frutos alargados, ligeramente opacos y rojizos.

Las zarzamoras se desarrollan entre los 1,000 a 3,000 metros sobre el nivel del mar, en suelos ácidos y profundos, aunque también llegan a crecer en pedregales, en los sitios donde hay algo de suelo rico en materia orgánica. Se adaptan tanto a condiciones de luz como de sombra; sin embargo, en la primera condición crece con más vigor.

La siembra de zarzamoras no implica maquinaria de gran tamaño a lo largo del cultivo. El ancho de las hileras será de 2 a 2.5 metros. Dependiendo de la pendiente del terreno y del espacio de plantación disponible, se abren surcos y se extiende adecuadamente el sistema radicular en las plantas de raíz desnuda. La profundidad de plantación es la misma que tenían cuando están en el vivero. Es conveniente compactar el terreno alrededor de las plantas y, dependiendo de la situación hídrica del suelo, se decidirá regar o no. Finalmente se practica la primera poda, según el arbusto y sus características de desarrollo.

*David Álvarez Vázquez es agente de la Agencia Zamora en FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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