Ayer comenté sobre las oportunidades en el creciente mercado de camarón en México y del mercado en Estados Unidos del orden de los 5,456 millones de dólares en 2015, en el cual solo participamos con el 5.9 por ciento

El camarón en el 2013 representó 38% del valor de la producción pesquera y acuícola nacional, con 7,521 mil millones de pesos y 128,000 toneladas de peso vivo, que representan 7% de las 1.746 millones de toneladas de producción. La actividad la realizan 1,180 barcos camaroneros, 25,000 embarcaciones menores y 1,447 granjas acuícolas con 86,438 hectáreas de cultivo.

Las cifras preliminares de producción de camarón en el 2015 registran 177,700 toneladas, de las cuales 24,900 toneladas provienen de la pesca ribereña, 38,300 toneladas de la captura de altamar y 114,500 toneladas de la acuacultura. La producción de captura no puede incrementarse significativamente a fin de mantener su sustentabilidad para las próximas generaciones, por lo que la acuacultura es la única opción de crecimiento.

La industria del cultivo de camarón en México ha sorteado grande retos y empieza su recuperación después de los problemas sanitarios a principios de la década. hoy en día con innovaciones tecnológicas, protocolos sanitarios y crías de camarón más resistentes, la industria ha mejorado su competitividad y sostenibilidad, incrementando su producción en 31.7% durante el 2015, con respecto al 2014.

Los pronósticos del comité de sanidad acuícola del estado de Sonora al inicio del ciclo 2016 estiman una producción de 64,500 toneladas de camarón. Adicionalmente, en el 2016, Agroasemex cuenta con el servicio de reaseguro para riesgos biológicos, para fondos de aseguramiento acuícolas.

La industria del camarón cuenta con bases firmes para su rápido crecimiento y desarrollo, con una sólida infraestructura de soporte, laboratorios para la producción de poslarvas de camarón, fábricas de alimento balanceado, comités de sanidad acuícola, fondos de seguro acuícola, el Instituto Nacional de Pesca, universidades y centros de investigación, así como con las organizaciones de productores y grupos empresariales, Conapesca como cabeza del sector y el respaldo y apoyo financiero de FIRA.

Existen los esquemas de negocios que van desde sistemas de cultivo de camarón semiintensivos, intensivos con rendimientos superiores a 15 toneladas por hectárea y los hiperintensivos, como el que puso en marcha el Grupo Acuícola Mexicano en su granja Chanilama el 15 de marzo en Tecomán, Colima, usando tecnología de vanguardia con rendimientos de 50 toneladas por hectárea por ciclo con cuatro ciclos anuales. Por citar un ejemplo de los esfuerzos por parte de los grupos empresariales de Sonora y Sinaloa en la producción acuícola.

Las condiciones actuales en esta actividad productiva son propicias para emprender oportunidades de negocio para el desarrollo del cultivo de camarón; en este sentido, con la experiencia y liderazgo de FIRA, a través de sus apoyos financieros y de soporte tecnológico, hay certidumbre para ello.

*Martín Téllez Castañeda es especialista de la Subdirección de Pesca, Forestal y Medio Ambiente en FIRA.

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