Durante las últimas semanas, hemos visto sesiones con demasiada volatilidad dentro del mercado cambiario en México. Dicha volatilidad se debe principalmente a tres factores: la incertidumbre que existe en torno a las renegociaciones para renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la fortaleza general del dólar derivada de la tasa de interés de largo plazo y las últimas cifras de desempleo y las elecciones del 1 de Julio

En factores directos del país, de permanecer la incertidumbre provocada por las renegociaciones del TLCAN o, peor aún, de no llegar a un acuerdo favorable para México, nuestra moneda podría seguir teniendo movimientos en contra.

Esto pondría presión en las decisiones de política monetaria del Banco de México (Banxico) así como incertidumbre de traspaso a los precios, dando como resultado un aumento en la inflación general, la cual se ha mantenido con una tendencia a la baja durante los primeros meses del año, ya que en enero se ubicó en 5.55 de 6.77% en diciembre, para finalmente situarse en abril en 4.55 por ciento.

Según cifras de Banxico, nuestra moneda abrió el 2017 con un valor de 20.73 pesos frente al dólar para cerrar el año en 19.66. Ese mismo año registró mínimos de 17.42 pesos por dólar (en julio) contra máximos de 21.91 (en enero). En lo que va del 2018, ha tocado mínimos de 17.98 pesos por billete verde y máximos de 19.66, lo que se traduce en un spread de 9.4 por ciento.

Banxico, por medio de su Junta de Gobierno, ha mantenido sin cambios la Tasa de Interés Interbancaria en 7.50 por cierto. En caso de continuar la volatilidad en la cotización del peso, el Banco de México intentará suavizar los movimientos de nuestra moneda, por lo cual, aunque en menor probabilidad, pero en conjunto a un posible incremento en las expectativas de la inflación (causado por la depreciación del peso), podría aumentar en sus próximas juntas la tasa de interés.

Por parte de la moneda de EU, el dollar Index ha tenido una recuperación importante en el año, pasando de su mínimo del año en febrero de 88.89 a 93.18 a mediados de mayo. Esto ha sido apoyado por varios factores, aunque principalmente destacan los datos del desempleo y los movimientos que se han visto en la tasa de interés de largo plazo en el GT10.

Por parte de los datos del desempleo, las últimas firmas de empleados no agrícolas mostraron un alza en promedio de 190,000.

Como resultado de este incremento, así como una menor base laboral, la tasa de desempleo se situó en 3.9%, después de estar seis meses en 4.1 por ciento.

Esta cifra es la tasa más baja de desempleo desde el mes de abril en el año 2000; sin embargo, si se muestra un buen crecimiento en la economía estadounidense, y vemos que crece a una tasa cercana a 3%, esta cifra puede ayudar a que la tasa de desempleo sea menor.

Esto, sumado a una mayor inflación registrada dentro de EU, así como un mayor crecimiento en resultados impulsados por la reforma fiscal, pone a los mercados en la expectativa de los movimientos que pueda tener la Fed con respecto a la tasa de interés. Si es cierto que el mercado ya tenía la idea de un número de alzas para el año, la posibilidad de un número mayor también genera que los inversionistas puedan buscar ese rendimiento y que generen inversiones en dólares, ayudando a la apreciación de esta moneda.

Dentro del país, la depreciación del peso no afecta a todos por igual, pues existen empresas que sí se ven beneficiadas con el movimiento del peso; estas empresas son aquellas que realizan sus operaciones en dólares y, por consiguiente, tienen ingresos en esa moneda.

Por otro lado, las compañías mexicanas que exportan sus productos también son beneficiadas cada vez que el dólar se encarece. El turismo nacional es un sector que también se ve favorecido con la depreciación del peso.

Por lo pronto, resta esperar al próximo jueves la reunión del Banco de México así como nuevas noticias con respecto al TLCAN. No obstante, la volatilidad de la relación peso/dólar podría continuar un par de meses más, hasta que estos temas comiencen a resolverse.

*Carlos A. Briseño Zepeda es analista en Interacciones Casa de Bolsa.