Si la conferencia matutina del presidente López Obrador fuera un programa de televisión, ya hubiera salido del aire por la estrepitosa pérdida de audiencia. La conferencia de prensa diaria despertó mucho interés al principio del sexenio, pero en pocos meses se desinfló y se estancó. Con la emergencia sanitaria volvió a tomar ímpetu, pero nuevamente perdió el interés de los internautas. Basados en las vistas de las sesiones, la presencia diaria del Presidente debiera repensarse en beneficio de su imagen, el gobierno y el debate público.

Ingresé al canal del Gobierno de México en YouTube. Actualmente, tiene 595 mil suscriptores. Una de las listas de reproducción se llama “Conferencias Presidente”. Me interesó saber cuántas vistas tienen las llamadas “mañaneras”. Desde el 3 de diciembre de 2018 hasta el 25 de junio de 2020 se habían transmitido 379 conferencias de prensa, con un promedio de dos horas por sesión. En cada conferencia es posible consultar las vistas, los “me gusta”, los “no me gusta” y el número de comentarios.

La mejor “temporada” de la mañanera duró poco más de tres meses, desde el 24 de diciembre de 2018 hasta el 3 de abril de 2019. Durante ese lapso la mayoría de las sesiones superó las 100 mil vistas. Después de esa fecha la caída es constante con muy escasos repuntes hasta caer en una prolongada llanura de once meses que sólo se recuperó en marzo de 2020 gracias a la pandemia de coronavirus. ¿La estrategia ha provocado hartazgo y desgaste?

La conferencia de prensa con más vistas ocurrió el jueves 10 de enero de 2019. Esa sesión ha tenido casi 743 mil vistas. Ese día el Ejecutivo Federal anunció el programa México Construyendo el Futuro. También presentó el plan para combatir “en definitiva” el robo de gasolina y acabar con la corrupción.

El canal del Gobierno de México en YouTube no es la única ventana para consultar la conferencia diaria presidencial. Ese contenido se reproduce íntegro o editado en múltiples espacios de Internet, medios electrónicos e impresos, por lo que su impacto es mayor que sólo el canal oficial en la red social de videos. Además, las vistas son dinámicas y con el tiempo van creciendo por consultas posteriores.

La segunda conferencia con más vistas (más de 652 mil) fue el lunes 14 de enero de 2019, donde también se refirió a la estrategia para combatir el huachicoleo, que para entonces ya tenía estresada a la sociedad por la escasez del combustible y las largas filas en las gasolinerías. La tercera mañanera con más vistas en YouTube fue el 17 de enero de 2019 (+ de 622 mil) y se refirió al mismo tema del hurto de hidrocarburos.

AMLO copió su conferencia matutina diaria de cuando fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal. En ese momento la estrategia fue exitosa por inédita, porque impuso la agenda mediática y porque fue un contrapunto informativo y político a las acciones del gobierno federal presidido por Vicente Fox.

En comunicación política copiar una estrategia exitosa no necesariamente genera el mismo resultado en un segundo momento. AMLO optó por replicar la mañanera pero en un escenario muy distinto al de 2000-2006: ahora él es el primer mandatario, él ya tiene la máxima atención mediática, las redes sociales y el entorno digital son relevantes e incontrolables, las métricas de YouTube permiten constatar el interés de la audiencia y el doble filo de la visibilidad mediática es muy elevado en el ejercicio del poder presidencial.

El repunte o “segunda temporada” de la mañanera ocurrió casi un año después el martes 11 de marzo de 2020 (+ de 470 mil vistas). Ese día habló de que la Cámara de Diputados elevó a rango constitucional el derecho a la pensión de los adultos mayores e infantes con discapacidad, las becas para los jóvenes y que el presupuesto a la salud no se reduzca. Exhibió que 46 panistas votaron en contra de esos derechos sociales. También reveló que había comenzado la distribución de los boletos de la Lotería Nacional para la rifa del avión presidencial.

La conferencia de prensa con más vistas (más de 470 mil) en la segunda temporada ocurrió el martes 24 de marzo de 2020. En esa ocasión el doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, anunció la Jornada Nacional de Sana Distancia, la suspensión de clases y la interrupción temporal de actividades laborales. En esa fecha había cuatro fallecidos por Covid-19 en México. También se presentaron los planes Marina y DN-III-E contra el SARS-CoV2, así como los recursos económicos para enfrentar la pandemia.

La conferencia de prensa es un formato para la transmisión de mensajes concretos en momentos específicos de los gobernantes hacia los medios de comunicación, los periodistas y la sociedad. AMLO desvirtuó el formato, el objetivo y decidió que las conferencias fueran permanentes, con el consecuente desgaste de la estrategia, la figura presidencial y el gobierno en turno.

El hallazgo constata que al principio del sexenio hubo mucho interés por las conferencias matutinas, pero disminuyó rápidamente y las sesiones cayeron en vistas, se estancaron hasta que la pandemia y los mensajes de la autoridad sanitaria renovaron el interés, no necesariamente en los mensajes presidenciales, pero sí en los anuncios para enfrentar la emergencia sanitaria.

El interés volvió a descender después de la conferencia del martes 21 de abril de 2020 (+ de 345 mil vistas), cuando se anunció la Fase 3 epidemiológica y se comunicaron nuevas medidas de distanciamiento social decididas por el Consejo de Salubridad General y el anuncio del convenio del gobierno con los hospitales privados para atender a contagiados de Covid-19.

¿AMLO debe cancelar o espaciar sus conferencias de prensa? No: ya nos acostumbramos y en ellas se aporta información útil, pero tambien mucha polarización y a veces datos erróneos. Además, en política el orgullo y la soberbia son muy grandes. Pero sí debería repensar el alcance, la presencia y el tono de la estrategia. Por fortuna, las conferencias no son un programa de TV, los medios públicos no deben reproducirlas íntegras sino mediante un tratamiento periodístico y pueden continuar, pero las vistas no le favorecen del todo. A diferencia de la curva de Covid-19, la de las conferencias sí está aplanada pero en el piso, a menos que el Presidente tenga otros datos distintos a los que todos podemos ver en YouTube.

Twitter: @beltmondi

Jorge Bravo

Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi)

En comunicación

Analista de medios y telecomunicaciones y académico de la UNAM. Estudia los medios de comunicación, las nuevas tecnologías, las telecomunicaciones, la comunicación política y el periodismo. Es autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente Fox.