El limón persa fue introducido recientemente en México y hoy en día ha colocado al país como el principal exportador del mundo, donde aún existe demanda que este producto de origen nacional puede satisfacer y que ahora también cuenta con un amplio consumo local.

En el 2014, México envió a Estados Unidos 90.8% (410,100 toneladas) del volumen comercializado, seguido de Holanda, con 4.5%; Reino Unido e Irlanda del Norte, con 1.9%, y Francia con 0.7%; Canadá participó con 0.6%; Japón con 0.4%; España con 0.3% y Alemania y Bélgica con 0.2%, en cada caso. (SIAVI 4, SE).

Los precios de venta del cítrico en ese año oscilaron entre 620 y 930 dólares por tonelada, donde Alemania y España pagaron el monto mayor y Japón el menor; el de Estados Unidos fue de 730 dólares por tonelada; cantidades que en todos los casos superaron en aproximadamente cuatro veces el precio local (precio medio rural).

Esto convierte al mercado internacional en un espacio atractivo para que los productores mejoren sus ingresos, considerando su potencial de abastecimiento y la demanda creciente de este producto, lo que resulta más claro al considerar el comportamiento del mercado mundial de limas y limones.

De esto modo, los principales productores, en orden, son México, la Unión Europea, Argentina, Estados Unidos y Turquía; no obstante, Estados Unidos y la Unión Europea consumen su producción y ocupan el primer y segundo lugar en el volumen de importaciones, con 490,000 y 350,000 de toneladas, respectivamente, seguidos de Rusia con 200,000 y de Canadá con 100,000 (FAS-USDA 2014).

Por otro lado, si bien los exportadores principales son México, Turquía, Argentina y Sudáfrica (FAS-USDA 2014), estos últimos tienen niveles de producción y de exportación menores a 50% de los nacionales, por lo cual el limón persa mexicano cuenta con la oportunidad de consolidar su participación en los países del mercado europeo, de América del Norte y asiático, donde ya tiene presencia y la demanda va en aumento. Ejemplos de ello son Estados Unidos, Canadá o Hong Kong, que en los últimos seis años han aumentado sus importaciones a tasas medias anuales de 4.1, 9 y 14.5%, respectivamente; asimismo, para incursionar en nuevos espacios con demanda identificada, como es el caso de Corea del Norte, Corea del Sur o Puerto Rico, que en el 2015 están siendo explorados con las primeras exportaciones.

Dado que el limón persa brinda una oportunidad de negocio a través del abastecimiento local y la incursión en los mercados internacionales, los productores del medio rural en general y sobre todo aquéllos que se desempeñan en cultivos de baja densidad económica tienen la posibilidad de reconvertir su actividad e incrementar sus ingresos.

*Xóchitl Gil Camacho. Especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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