En el comercio internacional, el intercambio tiene lugar en alguna de las etapas del proceso de transformación de un producto, sea bajo el estatus de materia prima, de producto intermedio o de producto final

La posibilidad que tiene un país de intercambiar el producto en alguna de las etapas de la red de valor internacional dependerá de la ventaja comparativa que presenten sus productores o su industria en alguno de estos mercados, por ejemplo, el mercado de alimento fresco o de alimentos procesados.

La ventaja comparativa se basa en un enfoque de beneficio-costo, por el cual un país tiene ventaja en la producción de un bien con respecto a otro país, al cual le resulta de menor costo de oportunidad comprar el bien en lugar de producirlo. El análisis práctico de la ventaja de un país en un mercado fue adaptado por el economista húngaro Bela Balassa en 1965 bajo el concepto de ventajas comparativas reveladas (VCR).

El concepto de ventajas comparativas reveladas (VCR) es de fácil medición, ya que se basa en el flujo de comercio de mercancías, que por sí mismo refleja los costos relativos y la eficiencia en el uso de sus recursos. El índice de ventajas comparativas reveladas entre países mide la ventaja del intercambio dados los precios relativos y el patrón de comercio en un momento del tiempo.

El cálculo del índice (VCR) más utilizado consiste en restar la posición relativa o ventaja relativa de las exportaciones (VCE) a la ventaja relativa de las importaciones (VCI). Cada componente indica la capacidad de la oferta y la demanda doméstica para exportar o importar una mercancía a con respecto al resto del mundo; la participación de esa mercancía en el resto de los bienes intercambiados por el país, y por aquellos comercializados por el resto del mundo.

De esta manera, en el trabajo del Instituto Americano de Cooperación para la Agricultura (IICA) se aplicó el índice para el comercio de frutas y hortalizas de América Latina, y concluye que la región muestra ventajas comparativas reveladas positivas de 1.68 en relación con el resto del mundo; en consecuencia, el resto de países tiene desventajas al intentar competir en el mercado de frutas y hortalizas.

Ahora bien, el cálculo del VCR de trigo grano en México para los últimos 10 años arroja el valor promedio de -1.63, resultado de un valor negativo de las exportaciones (-1.41) y un valor positivo de las importaciones (0.22). Por tanto, para este producto, el país muestra desventaja relativa de las exportaciones y ventaja comparativa de las importaciones; lo cual indica que México no compite en el mercado internacional de trigo grano y además que la oferta doméstica es limitada o bien que la producción no es suficiente para satisfacer la demanda interna del producto, la cual es suplida por el mercado internacional.

En la segunda parte de esta nota ampliaré el análisis del índice para otras etapas la red de valor de trigo, ubicando en qué etapa de la red hay ventaja comparativa para México y qué implicaciones tiene en la integración de la industria con el productor primario.

*Angélica Fermoso Gómez es especialista en la Subdirección Técnica y de Redes de Valor de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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