Ayer, después de leer las primeras planas de la mayoría de los diarios de la Ciudad de México, sentí que retrocedía en el tiempo a los años de la hegemonía priista en los cuales cada viaje al exterior que realizaba el presidente de la República en turno era excesivamente difundido en los medios de comunicación como histórico, único, sin precedente alguno.

Casi todas esas primeras planas se dedicaron al viaje relámpago a Washington del presidente Andrés Manuel López Obrador, mientras  que en Estados Unidos el evento pasó desapercibido para la mayoría de los medios de comunicación.

En México la visita de AMLO a la Casa Blanca se ha manejado como un evento único y extraordinario, como muestra de la gran amistad que une a nuestro presidente con el de EU, como una honrosa distinción hacia el gobernante de México.

Sin embargo, la realidad es que Trump dedica gran parte de su tiempo a recibir a jefes de Estado y de gobierno en la mansión que por el momento ocupa. Se reúne en privado con cada uno de ellos, luego con sus acompañantes, los invita a comer o cenar, según sea el caso, y a veces hasta les ofrece una cena de gala.

Hasta el día de ayer 9 de julio,  Trump ha recibido a casi un centenar de jefes de Estado y/o de gobierno desde que llegó a la presidencia, el 20 de enero del 2017. Algunos se han reunido varias veces con él.

La primera que aparece en la lista es Theresa May que acudió a la Casa Blanca, en calidad de primera ministra del Reino Unido, el 27 de enero del 2017. Se dice que Trump la maltrató y ninguneó en su reunión privada.

El visitante más reciente es Andrés Manuel y no sabemos cómo lo trató en privado el fanfarrón que fue su anfitrión, aunque en público fueron todo sonrisas y se declararon mejores amigos.

En total, en el 2017 el presidente de EU recibió a 35 gobernantes; en el 2018 a 26; en el 2019 a 27; y en lo que va de este año pandémico a cinco, incluido AMLO.

Una visita de un gobernante extranjero a EU hace muchos años dejó de ser noticia, excepto cuando se trata de una potencia nuclear o económica, o del papa Francisco o la reina Isabel II.

Al contrario de lo que ocurrió ayer 9 de julio, en los periódicos y medios electrónicos de comunicación de la CDMX, pocos diarios o noticieros de TV estadounidenses se refirieron a la visita del presidente López Obrador.

De los 10 diarios de mayor circulación, en sólo dos dedicaron parte de su primera plana a la visita de ayer 9 de julio.

 The Wall Street Journal publicó a media plana una foto de los dos presidentes con este texto a un lado: “Las tensiones se ponen a un lado para el pacto comercial”; mientras que el Washington Post, en la parte inferior anotó “Trump y su contraparte visitante firman una proclama a favor del T-MEC” con pase a la página A12.

Ni el hecho de que AMLO se hiciera acompañar por 10 de los empresarios más ricos y poderosos de México, que en conjunto valen decenas de miles de millones de dólares, sirvió para que los medios gringos le dieran más importancia al asunto.

A fin de cuentas, el viaje sirvió para que Andrés Manuel quedara muy bien ante sus seguidores después de ser tratado amablemente por quien igual ha tratado a jefes de Estado para después irse contra ellos cuando actúan contrario a sus deseos o caprichos. Dudo que a Trump lo beneficie mucho la visita.

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.