Empezamos el segundo trimestre del 2018 y hemos visto cómo se han ido desarrollando de manera positiva los temas económicos, financieros y comerciales en nuestro país. Aunque algunos de éstos han generado incertidumbre en meses anteriores, hoy nos encontramos con otra perspectiva y se ha estado apoyando una visión positiva sobre México, mejorando las perspectivas de largo plazo para el desarrollo del mismo

Dentro de la negociación comercial que empezó desde el año pasado entre México, Estados Unidos y Canadá, hoy nos encontramos en un punto donde los líderes de la región de Norteamérica esperan tener una resolución para el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en los siguientes meses. Esto ha permeado un optimismo a nuestro comercio, apoyando así la variables en materia de crecimiento económico y fomento a las expectativas de inversión directa de diversas industrias dentro de nuestro país.

Asimismo, hemos observado cómo el tipo de cambio se ha mantenido muy a favor del peso, viendo importantes movimientos durante los primeros meses del año. Al cierre de diciembre del año pasado, el tipo de cambio cerró su cotización en 19.65 pesos por dólar; al finalizar marzo se encontraba en 18.15 pesos, esto significa una apreciación de nuestra moneda de 7.6% durante los primeros meses del año. Adicionalmente, el promedio de operación trimestral fue de 18.74 pesos por dólar , mientras que durante el primer trimestre del 2017 el promedio de operación del tipo de cambio fue de 20.27 pesos por dólar, esto también muestra una apreciación de nuestra moneda de 7.55 por ciento.

Por otro lado, nos encontramos viviendo la guerra comercial entre EU y China, donde en las últimas semanas hemos visto propuestas de aranceles y retaliaciones entre ambos países. El primer paso que tomó EU en temas de aranceles fue el mencionar que iba a aplicar aranceles al aluminio y acero para varios países, exentando la mayoría de éstos unos días después. Posteriormente, bajo la sección 301 del Acta de Comercio de 1974, comunicaron que están esperando poner aranceles de 25% adicional a aproximadamente 1,300 productos provenientes de China.

La sección 301 se refiere a las acciones que ha tenido China en contra de empresas de EU en referencia a sus actos, políticas y prácticas relacionadas con el tema de transferencia de tecnología, propiedad intelectual e innovación. De acuerdo con una investigación iniciada el 14 de agosto del año anterior, durante la primera semana de abril se dio la resolución, por parte de EU, de cuatro puntos principales.

El primero que se menciona es que China utiliza restricciones de propiedad extranjera, así como procesos de revisión administrativa, para exigir o presionar la transferencia de tecnología de las empresas de EU. También comentan que el régimen de regulaciones tecnológicas de China obliga a las empresas de EU a operar bajo términos no basados en el mercado, favoreciendo así a los receptores del país. Y que este país dirige y facilita injustamente la inversión sistemática y la adquisición de empresa y activos de EU, por parte de empresas Chinas, con la finalidad de obtener tecnologías de vanguardia y propiedad intelectual hacia estas empresas. Por último, comentan que China conduce y respalda intrusiones no autorizadas, así como robos de las redes informáticas de empresas de EU, para acceder a su información comercial confidencial y secretos comerciales.

A esto, China ha comentado también que aplicará aranceles a productos provenientes de EU; sin embargo, el mandatario del país ya mencionó que podría reducir algunos aranceles y que está dispuesto a tener una negociación comercial con EU.

No es la primera vez que se intenta poner este tipo de aranceles por parte de EU a China. de hecho, la última vez que sucedió un caso similar fue en los años 90, donde después de los anuncios arancelarios, se tuvieron mesas de negociación por aproximadamente un año, para después finalizar sin tener un impacto real en el comercio.

Hay que tener en mente que de llevarse a cabo esto podría impactar a los consumidores de EU al tener un incremento en costos de los bienes importados, a los exportadores con relación a las represalias por parte de China y a la manufactura de EU, por la posible interrupción en las cadenas de suministros.

Por lo pronto, queda esperar y ver cuándo será la resolución que tendrá México en su tratado comercial, ya que esta resolución puede no sólo impactar los temas comerciales, sino ayudar a vislumbrar un mejor desarrollo del país para los próximos años.

*Juan F. Rich Rena es director ejecutivo de Análisis en Interacciones Casa de Bolsa.