Las fintech tienen el potencial de cerrar las brechas de cobertura y costos respecto a los modelos financieros tradicionales. Considerando las características del sector agroalimentario y rural de México, las iniciativas fintech tienen el potencial de atender y resolver los problemas estructurales que aquejan a los productores desde dos perspectivas: acceso al financiamiento y administración de riesgos

Está vigente el reto de incrementar la productividad agrícola para poder alimentar a una creciente población mundial con limitados recursos naturales para producirlos.

Para poder incrementar la productividad agrícola es importante realizar inversiones para transformar los procesos productivos; sin embargo, el acceso a financiamiento es limitado en zonas rurales por la falta de infraestructura, mayores costos y riesgos asociados con su operación.

Para resolver esta limitante, la fintech FarmDrive en Kenia desarrolló un modelo de calificación de crédito para productores de pequeña escala; para generar la calificación individual, la fintech integra información de diversos sistemas nacionales además de solicitar información al productor sobre su proyecto y experiencia, la cual envía a través de mensajes SMS desde su celular. Una vez evaluado el productor, FarmDrive envía la información a los intermediarios financieros para su atención.

Otro ejemplo es la fintech peruana Agroinvesting, que, fomenta el  acceso al financiamiento agrícola no tradicional, desarrolló una plataforma de financiamiento P2P (peer-to-peer, cliente-a-cliente), a través de la cual conecta a productores agrícolas que solicitan recursos con inversionistas que están dispuestos a financiarlos. Para participar, los productores envían su información a través de un sistema web, el cual es analizado por Agroinvesting y posteriormente publicado en la plataforma.

AgroStar es también una fintech en India que permite a pequeños productores comprar insumos y acceder a financiamiento agrícola para la compra de éstos desde su celular.

Un elemento disruptivo en el modelo AgroStar es que proporciona soporte técnico en tiempo real a través de su aplicación móvil AgroStar Agri-Doctor. Éstas son algunas de las aplicaciones que puede tener la escena fintech en el sector agroalimentario, pero el potencial es amplio para atender otros temas como: trazabilidad del producto, las transacciones en toda la red de valor (blockchain), control en almacenes y administración de proyectos de pignoración, educación financiera, soporte técnico y plataformas de compraventa directa de productos, entre otros.

Desde la óptica institucional, la banca de desarrollo en el país y otras importantes entidades como FIRA promueven el desarrollo de las fintech desde iniciativas como aceleradoras e incubadoras, programas de financiamiento, y a través de estas tecnologías en los procesos internos para atender de mejor manera a la población. El  acompañamiento del sector fintech tiene sin duda un amplio potencial.

*José Renato Navarrete Pérez es subdirector técnico y de Redes de Valor. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]