El día de ayer refería los problemas de rentabilidad que presenta la producción de trigo en Mexicali, Baja California; en esta segunda parte comentaré las principales acciones que se realizan para fortalecer en el corto plazo la rentabilidad y sostenibilidad de la producción de trigo en esta región del país

La estrategia emprendida para lograr fortalecer la rentabilidad y sustentabilidad de la producción del grano consideró conformar un grupo de trabajo integrado por las principales empresas que participan en esta industria, quienes en coordinación con FIRA, conjunto de fideicomisos establecidos en el Banco de México e integrante de la banca de desarrollo de la SHCP, instituciones del sector en Baja California, como la Secretaria de Fomento Agropecuario y la Sagarpa acordaron implementar en cada una de ellas un programa para tal propósito, definiendo para ello las siguientes acciones:

Impulsar la reconversión tecnológica por parte de cada empresa, apoyando a sus proveedores al cambio de las prácticas tradicionales de producción; adoptando tecnologías optimas de acuerdo con las condiciones de la zona donde se localicen sus parcelas; mejorando de esta forma la productividad; reduciendo costos; optimizando el uso de recursos (agricultura de precisión), y cuidando el ambiente; entre éstas podemos mencionar la labranza de conservación, labranza mínima, siembras en surcos, siembra en camas, entre otras.

Asimismo, consideró inducir la reconversión productiva, dirigida ésta a productores localizados en zonas con bajo potencial productivo para trigo, ofreciéndoles mejores alternativas productivas, pero apoyándolos en cuanto a su vinculación con el mercado.

A partir de lo anterior, cada empresa preparó un plan de trabajo de corto y medio plazo determinando la superficie por cada tecnología, los productores participantes, los requerimientos de equipo e implementos, así como de servicios de capacitación, asistencia técnica y consultoría y, con base en ello, FIRA y las instituciones participantes definieron los programas que cada una maneja para impulsar los programas de cada empresa, dando seguimiento conjunto a sus resultados y compartiendo las experiencias del caso.

Los beneficios esperados son mejorar la rentabilidad de los productores, reduciendo costos mediante el empleo de mejores prácticas y optimizando los recursos de producción, dando viabilidad a la actividad; reducir el riesgo de crédito al incrementar la utilidad por hectárea; contribuir a la conservación del ambiente y mejora de la productividad del suelo (al evitar la quema de paja de trigo, el uso de composta, drenaje, nivelación, entre otros.), fortaleciendo de esta formas la competitividad de los participantes, tanto en lo individual como de la red en su conjunto.

El éxito de esta iniciativa dependerá en gran medida del compromiso de cada empresa participante con su programa para su adecuada implementación, con alcances ambiciosos donde cada año incremente de manera importante la superficie que adopta algún cambio tecnológico que impacte en la rentabilidad, realizando el adecuado seguimiento y evaluación del impacto, lo que favorece, además, la participación de las instituciones.

Para FIRA, el trigo representa una de las actividades productivas más importantes en cuanto superficie y beneficiarios se refiere en Baja California, por lo que con la finalidad de contribuir a su fortalecimiento, seguirá impulsando iniciativas que contribuyan a mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de esta actividad, en beneficio de las y los productores del sector agrícola.

*Sergio Rojas López es residente estatal de FIRA en Jalisco.

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