Una empresa o agente económico toma la decisión de invertir en alguna actividad económica con el objetivo de obtener utilidades como producto de dicha inversión

Actualmente, los modelos de negocio en el sector agropecuario se están apegando cada vez más al enfoque de integración en redes de valor, debido a que las alianzas eficientes entre proveedores-clientes incrementan la competitividad de las empresas, reducen costos y agregan valor a los productos. En la integración, los agentes logran identificar cuáles son los factores débiles en la red que tengan potencial de crecimiento para conseguir el objetivo de obtener mayor competitividad.

La industria agroalimentaria incluye una serie de actividades económicas que reúnen desde la producción de alimentos básicos hasta complejas industrias manufactureras. De esta manera, las agroindustrias conjugan una compleja interacción de diversos actores como agricultores, proveedores de insumos, manufacturas, empacadores, almacenadoras, exportadores, mayoristas y consumidores finales. La articulación eficiente entre ellos reduce costos e impulsa la competitividad al favorecer la transmisión de información del mercado, por ejemplo: conocer la oferta de distintos proveedores de insumos permite comparar la relación calidad-precio-oportunidad; conocer la oferta de instituciones de investigación favorece la innovación tecnológica; acceder a la asistencia técnica mejora la rentabilidad, de igual manera con nuevos esquemas de crédito o regulaciones del mercado, y especialmente, conocer las demandas específicas del consumidor mantiene la presencia de la industria en el mercado.

En este sentido, incrementar la competitividad de las redes de valor recae en la capacidad de generar riqueza por parte de los eslabones que la integran; las ganancias económicas de cada eslabón diferencia de los ingresos y los costos de producción se logran por la presencia de al menos uno de los siguientes factores: esto es, a través de la agregación de valor, y/o de la reducción de los costos de producción.

Cada uno de los agentes que integran la red generan y captan valor a través del precio, entre mayor sea la estimación del consumidor por el bien o servicio, mayor será el valor agregado percibido y, por ende, la empresa podrá seguir siendo competitiva, si todo lo demás sigue constante. Partiendo desde la perspectiva del consumidor, el producto debe poseer las características que el consumidor demande y de esta manera la empresa tendrá la posibilidad de mantener ganancias económicas. Entonces, la competitividad también implica adaptarse a cambios en el mercado por cambios de las preferencias de los consumidores, en la estructura de la población, o bien ante nuevas condiciones o estilos de vida.

Por otra parte, reducir los costos de producción es la variable en la que se tiene mayor control por parte de las empresas y posibilidades para obtener mayores ventajas. En la siguiente entrega de esta nota, ejemplificaré con la red de valor de bovino carne, las oportunidades de inversión que se presentan en el manejo de costos y la agregación de valor manteniendo el enfoque de la red en su conjunto.

*Angélica Fermoso Gómez es especialista en la Subdirección Técnica y de Redes de Valor de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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