Las autoridades de competencia tienen la responsabilidad de tomar decisiones acertadas, es decir, evitar la ocurrencia de los errores tradicionales: falsos positivos o falsos negativos. Para ello, cada vez deben acudir en mayor medida al auxilio de las herramientas económicas, lo cual debería incluso ocurrir en casos en que las infracciones son consideradas ilegales per se.

A pesar de esta creciente presencia de los argumentos económicos, no existen en México criterios o protocolos para la presentación de la evidencia económica por parte de los agentes y, dicho sea de paso, las autoridades tampoco cuentan con lineamientos para presentar su evidencia a los particulares y dar a éstos la oportunidad de defensa, cuidando el debido proceso, como sí se hace en EU o en Europa.

Por lo anterior, quiero presentar, de manera resumida, algunas de las mejores prácticas utilizadas en otras jurisdicciones. Lo primero que hay que reconocer es que, más allá de las complicaciones y aparentes contradicciones de la ciencia económica, existen principios conceptuales generalmente aceptados. De tal manera que la evidencia que un agente económico quiera presentar ante una autoridad debe partir de respetar estos elementos básicos (lo que quiero decir es que hay que ser cuidadoso con querer presentar teorías novedosas no comprobadas por la academia).

Un segundo principio es que la evidencia debe ser presentada de manera tal que pueda ser revisada por la autoridad de competencia o las contrapartes (lo mismo debería aplicar a la evidencia elaborada por las autoridades para sus resoluciones).

Autoridades de competencia como la británica han dispuesto características específicas que deben tener los análisis:

Claridad y transparencia en cuanto a resultados, conclusiones, metodologías y supuestos.

Completez, que significa la presentación de análisis integrales, con la debida explicación de las técnicas y, en caso de evidencia econométrica, se deben presentar los resultados respectivos y las pruebas de robustez debidas.

Replicabilidad, que significa que el oferente de la evidencia debe poner a disposición de la autoridad todos los elementos para que ésta pueda, si quiere, reproducir los resultados.

La autoridad comunitaria europea va más allá, pues señala que es de utilidad que los resultados empíricos sean presentados en la forma de artículos académicos. Un consejo que las autoridades ofrecen, pero que muchos practicantes omiten, es presentar los análisis de manera crítica, es decir, reconocer las limitaciones de los supuestos e identificar aspectos que serían mejorables. Esto, a decir de la gente experimentada, le da credibilidad al análisis, aunque en ocasiones los agentes económicos o sus asesores creen que ello debilita su posición.

Una práctica cada vez más extendida, que facilita a las autoridades entender y procesar los planteamientos económicos de los particulares, además de que dota de mayor consistencia analítica a las decisiones de la agencia, es contar con un economista en jefe. En EU varios de los economistas académicos que se dedican a la organización industrial se han desempeñado como economistas en jefe o han colaborado con ellos, tanto en el Departamento de Justicia como en la Comisión Federal de Comercio. En la Comisión Europea, la posición de economista en jefe es desempeñada por periodos predeterminados por académicos que son contratados por concurso.

La evidencia económica también puede ser presentada ante los jueces, en las apelaciones. Además, puede ser empleada como insumo en la resolución de litigios por la vía civil y para la reclamación de daños. Estos usos han llevado al desarrollo de figuras como el experto o los deberes de colaboración con la Corte. Incluso se han establecido procedimientos específicos para normar la interacción entre los juzgadores y los economistas.

Esperemos mayor claridad en los principios para la presentación de evidencia económica ante las autoridades respectivas. Ello será en beneficio de sus decisiones y permitirá una discusión más profunda e informada con los representantes de los agentes económicos.

*Consultor de Ockham Economic Consulting, especializado en competencia económica y regulación, y profesor universitario.

Javier Núñez Melgoza

Consultor

Competencia y Mercados

Consultor en Competencia Económica y Regulación, además es profesor universitario.