La educación financiera tiene diversos beneficios para las personas y para la economía en general. La toma de decisiones de consumo, ahorro, inversión y endeudamiento tienen un gran impacto en el bienestar de las personas, por lo que es conveniente contar con información adecuada y saberla analizar. Esta condición se visualiza mediante el manejo correcto y una planeación óptima de las finanzas personales en el corto y largo plazos

La información disponible sobre los comportamientos asociados a la utilización de servicios financieros en México muestra un amplio potencial de mejora. Por ello, la Secretaría de Hacienda presentó la Estrategia Nacional de Educación Financiera (ENEF) en septiembre. Uno de sus objetivos es que las personas evalúen la oferta de productos y servicios financieros y elijan aquellos que se ajusten a sus necesidades y les ayuden a lograr sus objetivos de inversión y ahorro.

Esta estrategia tiene como finalidad que los ciudadanos comprendan sus derechos y obligaciones asociados a la contratación de tales productos y servicios. La población que cuente con acceso a los mercados financieros usaría dichos mercados para brindar estabilidad económica a sus hogares y potenciar su crecimiento, y, en consecuencia, el de la economía. Tiene fortalezas que pueden consolidarla como una herramienta eficaz para impulsar el uso adecuado de los productos y servicios financieros. Basa su contenido en un diagnóstico acerca de los conocimientos y conductas financieras actuales en el país; retoma la experiencia internacional en materia de educación financiera; incorporara actividades de seguimiento y evaluación para facilitar la mejora y el logro de resultados e involucra a instituciones con presencia en el sector financiero nacional.

La ENEF incidirá integralmente  en la población en tres dimensiones: 1) conocimientos financieros, que fomenta que las personas conozcan los productos disponibles y entiendan sus beneficios y riesgos; 2) comportamientos y actitudes financieras, que promueve la generación de buenos hábitos financieros y una cultura de prevención de riesgos, y 3) relación con el sistema financiero y las instituciones, que plantea construir una sana relación entre las instituciones financieras y los usuarios, basada en la confianza en los mecanismos de protección del consumidor.

La ENEF prevé atender estas dimensiones con acciones coordinadas entre las instituciones gubernamentales y la iniciativa privada para desarrollar capacidades en la totalidad de la población.

La estrategia destaca la relación entre la educación financiera y la inclusión financiera, que es de interés para las instituciones y entidades que fungen como parte de la Banca de Desarrollo coordinada por la SHCP, como FIRA.

*Xóchitl Gil Camacho, especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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