La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica en su documento El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2016 que La pesca y la acuicultura siguen siendo importantes fuentes de alimentos, nutrición, ingresos y medios de vida para cientos de millones de personas .

Destaca que para el 2014 la oferta mundial per cápita de pescado alcanzó 20 kg, además de que existe un potencial en océanos y aguas continentales que permitirá contribuir en la seguridad alimentaria y la nutrición adecuada

México, de acuerdo con la Sagarpa (2015), ocupa el 17 lugar mundial en producción acuícola y pesquera, proveniente de los 11,122 km de litoral y de 9.8% de todas las especies de peces del mundo.

El valor de la producción en el 2013, según datos de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca), fue de 19,900 millones de pesos generados por una producción de 1.7 millones de toneladas, siendo el litoral del pacífico el que más contribuye con 83% de la producción, 15% corresponde al golfo y caribe, y 2% en aguas interiores.

La región noroeste, que considera los estados de Baja California, Baja California Sur, Sinaloa y Sonora, es la más importante en el volumen de producción con 73.5%, equivalente a 1.3 millones de toneladas.

El sector pesquero y acuícola presenta diversos retos de tipo sanitario, comercialización, organizativos y pesca ilegal, principalmente.

En el tema sanitario destaca la afectación en la producción de camarón, que han provocado enfermedades tales como la mancha blanca y la muerte temprana; en el ámbito de la comercialización están los aspectos de tipo restrictivo como certificaciones y ecoetiquetados, destacando el caso de delfín seguro en atún y la certificación de excluidores de tortuga marina en camarón.

En el tema organizativo, el mayor reto está en la pesca ribereña, donde existe un gran número de pescadores con amplio potencial para integrarse a las distintas redes de valor del sector pesquero.

La pesca ilegal impacta directamente en la disponibilidad y sostenibilidad de los recursos pesqueros.

Para resolver los retos anteriores, el gobierno federal en el marco del Programa Sectorial de Desarrollo Agropecuario, Pesquero y Alimentario 2013-2018 indica que la nueva visión de la acuacultura y la pesca es desarrollar un subsector productivo, competitivo y sustentable que contribuya a la seguridad alimentaria, a través de ofrecer alimentos de alto valor nutricional, de calidad y a precios accesibles , para lo cual se instrumentaron cinco ejes de política pública: ordenamiento pesquero y acuícola integral; cumplimiento y observancia normativa; impulso a la capitalización pesquera y acuícola; desarrollo estratégico de la acuacultura, y fomento al consumo de productos pesqueros y acuícolas.

El día de mañana comentaré la contribución de FIRA en estos ejes de política pública.

*José Antonio García Vigil es director regional del Noroeste en FIRA.

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