El estado de Michoacán es el principal productor de fresa a nivel nacional, con una superficie cosechada en el 2014 de 9,078 hectáreas, principalmente en las regiones de Zamora y Maravatío; obteniéndose una producción de 430,403 toneladas, con un valor de más de 5,348 millones de pesos

Esta situación ha favorecido el establecimiento en la entidad de varias agroindustrias y comercializadoras que se abastecen de dicha producción, las cuales, ante la creciente demanda de fresa, tanto en el mercado en fresco como para la elaboración de fruta congelada y/o bases para yogurt, han tenido que diseñar diferentes esquemas de integración y desarrollo de proveedores, a fin de poder asegurar su abastecimiento.

En el actual modelo de cultivo de fresa, aproximadamente 60% de la producción se comercializa en fresco en los meses de octubre a enero, y se dirige principalmente al mercado de exportación por medio de empresas comercializadoras que acopian la producción de diversos productores, quienes pueden o no tener un contrato de comercialización con dichas empresas.

De enero a junio, las diversas agroindustrias comienzan la recepción de fresa, debiendo los productores estar considerados en el padrón de proveedores de alguna empresa, a fin que ésta les reciba su producción. Lo anterior implica que el agricultor deba buscar a quién vender la producción de octubre a enero, y posteriormente entregar a la industria con la que tiene contrato de compra-venta.

Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) ha promovido el diseño y puesta en marcha de varios esquemas de integración, a fin de apoyar a productores, comercializadoras y agroindustrias que participan en la red fresa; brindando además apoyo financiero, rembolso de costos de asistencia técnica, capacitación y transferencia de tecnología.

Uno de estos esquemas de integración se implementa en una empresa comercializadora, localizada en el municipio de Zamora, Michoacán, la cual requiere fresa para comercializar como base para yogurt, fruta congelada en varias presentaciones y mermelada; así mismo, la fruta que recibe debe cumplir con los requerimientos de calidad e inocuidad que el mercado establece.

A fin de asegurar el volumen y calidad de fresa, la empresa exportadora y FIRA instrumentaron un programa que busca la reconversión productiva de superficie, actualmente sembrada con granos básicos (maíz, sorgo y trigo), y que es apta para la producción de fresa.

Los productores de granos obtienen, en promedio, una utilidad de 5,000 pesos por hectárea anualmente. Con estos ingresos, sus posibilidades de tecnificarse, impulsar una reconversión productiva a cultivos de mayor rentabilidad e integrarse más al mercado son escasas.

En la próxima entrega de este breve análisis ahondaré en las características del esquema mencionado, enfocado en la red fresa en el municipio de Zamora, Michoacán.

*José Luis Hernández Hernández es Especialista de Promoción en la Residencia Estatal Michoacán de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]