Actualmente, el mercado de los alimentos es cada vez más exigente, requiere productos de alta calidad a precios competitivos que sean cada vez más sanos y saludables, que provengan de prácticas agrícolas que no afecten los recursos naturales y el medio ambiente; todo esto implica para el agricultor la necesidad de innovar constantemente para cumplir con esas exigencias

Definiendo la innovación como la elaboración o la adopción de nuevas ideas creativas, novedosas y con una exitosa implantación, considerarla se hace fundamental para atender las exigencias del mercado de los alimentos y a otros factores a los que se enfrenta la agricultura, como la globalización, que implica una férrea competencia con otras regiones del mundo; el cambio climático que afecta el desarrollo de los cultivos; los recursos limitados de agua y suelo que no permiten expandirse; así como el crecimiento de la población que demanda cada vez más alimentos.

Por lo anterior, un agricultor requiere innovar constantemente para mantener su competitividad e incrementar la producción para garantizar la seguridad alimentaria, lograr la sustentabilidad ambiental y generar oportunidades económicas.

Las innovaciones principalmente deben ser en la tecnología de producción, sin descuidar la parte administrativa, la comercialización de productos y la proveeduría de insumos, entre los que podemos considerar el financiamiento y los instrumentos de administración de riesgos.

FIRA, como parte de la Banca de Desarrollo que coordina la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, aporta importantes recursos a la agricultura vía financiamiento, además de apoyar a los productores con la promoción e impulso de innovaciones que les permita mantener su competitividad.

Particularmente, en la parte de producción, los productores constantemente se ven en la necesidad de ser muy eficientes en sus costos e incrementar sus rendimientos, asegurándose de obtener el producto de la calidad y precio que demanda el mercado con el cuidado de los recursos naturales y el medio ambiente, requiriendo innovar para lograr una agricultura sostenible, entendida ésta como la práctica de un uso racional y consciente de los recursos agroecológicos, sin detrimento de su posterior aprovechamiento por las futuras generaciones.

Es un hecho que la innovación, sustentabilidad y producción agropecuaria están íntimamente ligadas. Según Louis José Touron, embajador de Suiza en México, en un artículo publicado el 30 de abril del 2015, se estima que con la transferencia de conocimientos en tecnología hacia el sector agropecuario, la productividad en México se puede incrementar en más de 10 por ciento.

La empresa que no innova se queda obsoleta y tiende a desaparecer, por lo que en el siguiente artículo y a manera de ejemplo compartiremos algunas experiencias del sur de Sonora, donde están logrando importantes ahorros en costos, buenos incrementos en rendimientos, ahorros en consumo de agua de riego y mejora en la calidad del suelo.

Mañana compartiré lo que están haciendo los productores del sur de Sonora para elevar su competitividad en la producción de alimentos.

*Gabriel Flores Soria es agente de FIRA en Ciudad Obregón, Sonora.

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