En  la primera parte abordé parte del contexto que rodea a las Redes de Valor (RV) y el rol del conocimiento y la gestión de la información en el desarrollo económico de las naciones en el marco del Global Competitiveness Report 2017-2018, en el que México se ubicó en la posición 51 de 137 países, por debajo de economías como Chile, Costa Rica y Panamá

Lo anterior pone en evidencia la necesidad de coadyuvar a la mejora del proceso de producción mediante la incorporación de innovaciones para los sistemas agrícolas, pecuarios, forestales y/o pesqueros a fin de que consideren las necesidades del consumidor y/o tendencias de la industria y generen valor agregado, introduciendo además, mejores prácticas en las fases de comercialización, distribución y consumo con miras a optimizar recursos, para lo cual, es crucial el grado de desarrollo de la red de valor.

Dicho grado de desarrollo se refiere al establecimiento de relaciones estrechas de mediano y largo plazo entre los integrantes de la red con miras a desarrollar o fortalecer capacidades tecnológicas específicas y/o para obtener ventajas de especialización cooperativa, coordinación y/o planeación participativa, por mencionar algunos ejemplos.

Cabe mencionar que es deseable que los relacionamientos entre actores de la red de valor, contemplen la incorporación de instituciones de educación superior y/o centros de investigación, con miras a dinamizar la generación de patentes e incentivar la inversión en actividades de innovación y desarrollo, al tiempo que se disminuye la curva de aprendizaje de los involucrados.

En este sentido, FIRA ha impulsado de manera consistente la visión de red de valor desde la cual financia y apoya la producción primaria, agroindustria y comercialización de productos agroalimentarios, así como servicios relacionados con la integración de dichas redes. Como ejemplo, el impulso a la formulación y puesta en marcha de metodologías para el estudio de las redes de valor con miras a identificar sistemáticamente oportunidades de negocios.

Asimismo, implementa distintos programas y mecanismos, como el programa de desarrollo de proveedores con la finalidad de integrar actores a la red de valor, con la participación de una empresa tractora, obteniendo resultados financieros y tecnológicos exitosos.

Ante las tareas pendientes y con miras a incidir en términos del crecimiento y desarrollo económicos de México con instrumentos coadyuvantes para aminorar la pobreza en sus diversas vertientes, es imprescindible considerar incentivos a la inversión e innovación que contribuyan a la paulatina incursión de productores y asociaciones rurales en los mercados internacionales de manera competitiva para, ofertar productos de mayor valor agregado, así como la creación de fuentes de empleo y la producción de alimentos de calidad, más allá de la heterogeneidad que caracteriza a las diversas regiones de México.

*José-Alberto Zarazúa es especialista de la Subdirección Técnica y de Redes de Valor en FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]