En esta segunda parte continuaré con el análisis relacionado a la importancia que tiene la innovación en el sector avícola

Independientemente de que la productividad en la producción de carne aumentó muy rápidamente durante décadas, en la última década el cambio ha sido mínimo y esto pudiéramos decir que es de esperarse si consideramos que los cambios más fáciles y rápidos ya se han realizado y ahora los avances restantes son cada vez más complicados.

Además, hay otras razones de esa desaceleración, pues ahora se ha puesto énfasis también en otras características, como la resistencia a enfermedades y trastornos metabólicos de las aves.

Podemos esperar que muy pronto se tenga impacto positivo en el sector avícola considerando los conocimientos básicos que se están obteniendo en genética y metabolismo de los pollos.

El genoma del pollo se terminó de secuenciar en el 2004 y ahora conocemos la ubicación de genes, conocemos cada vez más funciones de muchos de ellos, así como su estado de activación, sus productos e interacciones. Se espera que en los próximos años sea más rápido y barato lograr conocimientos aplicables, que vayan modificando las posibilidades y potencial de mejoramiento.

Se podrá aumentar, por ejemplo, la adaptación a condiciones ambientales locales, de modo que no sólo se tenga que adaptar el ambiente al pollo, sino también lo contrario.

La resistencia a enfermedades específicas podrá también ayudar a su control o erradicación, como podría hacerse, por ejemplo, para revertir la proliferación de brotes de influenza aviar en todo el mundo.

Hay también retos de un tipo diferente, como el que ocurre como consecuencia de la inminente eliminación del uso de antibióticos como preventivos o promotores de crecimiento en la avicultura.

Esta aplicación ha sido práctica común hasta ahora, de modo que su prohibición demanda sustitutos efectivos y viables, para que no decaigan productividad y salud avícolas.

Las posibles soluciones contempladas ahora son el uso de ácidos orgánicos, probióticos o virus que infectan bacterias. Lo más probable es que se impongan finalmente soluciones mixtas, que combinen este tipo de recursos, de manera segura y viable.

La ciencia de la nutrición avícola ha aumentado su precisión, de modo que se aproxima al diseño de alimentos con sólo los nutrientes precisos, con la utilización, además, de enzimas y aditivos que favorecen la digestibilidad y así reducir el costo de alimentación y la generación de desechos de granja, que también son una demanda de la sociedad hacia la ganadería.

Otros cambios en la avicultura provienen de campos diferentes a la genética avícola.

Las vacunas recombinantes, subunitarias o de ADN son instrumentos importantes para controlar enfermedades que afectan la producción avícola.

Al lograr una reducción de la presencia de enfermedades, se facilita también la utilización de instrumentos de manejo de riesgos, como los seguros contra enfermedades infecciosas.

Algunos de los avances técnicos que se prevén pueden ayudar a estabilizar los mercados, lo cual reducirá los costos del financiamiento de las inversiones necesarias en infraestructura productiva, como casetas avícolas modernas, con ambiente controlado e instalaciones de bioseguridad y las condiciones necesarias para una producción sostenible y competitiva.

*Luis Fernando Iruegas Evaristo es especialista de la Subdirección Técnica y Redes de Valor de FIRA.

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