Primer acto: aparece una mujer envuelta en llanto, al lado de un féretro, durante un velorio. Se acerca un hombre joven que cínicamente le confiesa haber matado a su hijo, pidiéndole perdón. Segundo acto: una mujer acude al llamado que hacen a su puerta. A través del ojillo observa tres delincuentes; al preguntar quién es, uno responde que son los que se metieron a robar a su casa y que desean los perdone. Tercer acto: está un hombre en su oficina cuando sorpresivamente ingresa un sujeto encapuchado que, después de sentarse frente al escritorio, le pregunta si lo conoce mientras se quita el pasamontaña. Burlonamente le expresa ser el secuestrador y asesino de su esposa, preguntándole si lo perdona y asegurando que, si no lo hace, lo perdonará “ya sabes quién”. ¿Cómo se llamó la obra? Infamia.

Ésta es la trama del video que se difundió en redes sociales con el título “Esta es la amnistía que propone López Obrador”.

En México se han realizado esfuerzos legislativos para erradicar la guerra sucia en las campañas, pero hay quien siempre encontrará resquicios para publicar basura como ésta.

El homicidio y el secuestro han victimizado a cientos de miles de personas. Quien produjo dicho video no pensó en el dolor de aquellos que lamentablemente han sufrido por situaciones dramáticas similares. ¡El hecho es simplemente inaceptable!

Bajo ninguna circunstancia el sufrimiento puede ser moneda de cambio, y ser utilizado para pretender influir en las preferencias electorales; es una bajeza que debe esclarecerse y condenarse a la brevedad. La sanción seguramente nos parecerá insuficiente e inequitativa respecto al daño generado, pero seguramente el electorado cobrará la factura. La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales restringe la guerra sucia en los medios de comunicación, efectivamente, pero el Internet no está regulado, lo cual facilita este tipo de contenidos inescrupulosos.

Es verdad que Andrés Manuel López Obrador no ha logrado explicar en qué consiste la amnistía que propuso. También es cierto que colocó en aprietos a diversos integrantes de su equipo de campaña, quienes tampoco han podido aclararla. Sin embargo, atenta contra todo sentido común pretender que los mexicanos creamos que el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia tenga la intención de pactar con ladrones, asesinos y secuestradores; eso sí no se vale.

Por su parte, Ricardo Anaya también fue el objetivo de una nueva embestida a raíz de un video que comenzó a circular en la red el pasado jueves, reviviendo las acusaciones en su contra por su supuesta participación en una red de lavado de dinero. Los medios de comunicación masiva no dieron gran difusión a tal información, pero esta semana se ha redimensionado con el hecho de que el senador Ernesto Cordero decidió denunciar ante la PGR al candidato, haciendo efectivo aquel adagio que reza que “para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo”.

Faltan 18 días para la elección y muchos anhelamos que esto termine. En la recta final seguramente aumentarán los golpes bajos. Durante esta campaña han existido espacios propicios y civilizados para el intercambio de ideas entre candidatos; los debates permitieron confrontaciones respetuosas, moderadas, que nos han ayudado a forjar los criterios que habremos de expresar en las urnas.

El próximo 1 de julio, gane quien gane (porque esto no está definido aún), será un día histórico para los mexicanos. Escribiremos una página más de nuestra vida democrática y las experiencias establecerán la pauta para que en el futuro se superen sucesos vergonzosos como el burdo video de la amnistía.

¡La guerra sucia es un ejercicio que transgrede la legalidad! ¡Condenémosla para circunscribirla en los límites de la ética, los cuales no deben rebasarse jamás!

@Ernesto_Millan

ErnestoMillán

Columnista

Molinos de Viento

Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma del Estado de México. Maestro en Dirección y Gestión Pública Local por la Unión Iberoamericana de Municipalistas. Ha ocupado diferentes cargos en gobierno federal, estatal y municipal por más de 20 años. Es Secretario Técnico del Consejo Consultivo de la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm) y Consejero Jurídico de la Comisión Unidos Contra la Trata A.C.