El consumo de maíz en México es relevante en la alimentación, ya sea en tortillas, en grano, en masa, o en harina, entre otras.

De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares, en el 2012, el consumo per cápita promedio nacional para cada una de las presentaciones citadas fue de 57.2, 11.7, 3.0 y 2.1 kg/año. Asimismo, el consumo per cápita de maíz en México en el 2012 fue de 134 kg, cifra que resulta alta en comparación con el consumo en otros países, por ejemplo, Argentina con 67.5, Guatemala con 84.1 y El Salvador con 110.4 kilogramos per cápita anual.

El consumo de maíz blanco en México ha sido constante. Cada año se consumen 19.3 millones de toneladas. El 60% de la producción se destina a la industria para el consumo humano (y se concentra principalmente en la industria harinera y la molienda de nixtamal); 27% es para autoconsumo; 9% para el subsector pecuario; 3% se cuantifica como merma y 1% se utiliza como semilla para ciclos posteriores.

Con respecto de la producción, tiene una alta participación en el total nacional. En el 2012, una de cada tres hectáreas cultivadas en México se destinó a maíz. Entre el 2002 y el 2012, la superficie promedio sembrada fue de 7.9 millones de hectáreas, lo que representa el 36% de la superficie total sembrada en el país. Entre el 2008 y el 2012, se produjeron en promedio 19.6 millones de toneladas de maíz blanco que se concentraron en seis entidades del país y que representan 64% de la producción nacional.

La industria de la masa y la tortilla se encuentra dispersa por todo el país con 85,924 unidades económicas a nivel nacional, las cuales incluyen molinos y/o tortillerías. El 94% de los establecimientos ocupan entre uno y cinco empleados.

La producción de harina de maíz en México ha crecido en promedio cada año en 0.9%, entre el 2008 y el 2013. En el mismo periodo, la producción ha sido de 2.3 millones de toneladas y en el 2011 alcanzó un máximo de 2.5 millones de toneladas.

La industria de la harina de maíz a nivel nacional está concentrada en seis empresas: Grupo Industrial Maseca, que participa con 71.2% del mercado, Minsa con 23.5%, Harimasa con 1.4%, Cargill de México con 1.3%, Molinos Anáhuac con 1.1% y Productos Manuel José con 0.2 por ciento.

Las zonas de producción juegan un papel estratégico para la industria harinera, ya que la instalación de las plantas está en función de la distancia que hay entre los centros de producción, ello con la finalidad de reducir costos de logística, distribución y mantenimiento. Por ejemplo, el estado de Campeche es zona productora y Yucatán zona industrial y de consumo.

Cabe señalar que en el 2013 se cuantificaron 25 plantas elaboradoras de harina de maíz, distribuidas en las principales zonas de producción y en los grandes centros de consumo de las dos principales industrias del país. En la próxima entrega abordaré las oportunidades de inversión de esta red en México y especialmente en Campeche.

*La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. Mario Centeno Juárez

[email protected]