Debido a que el principal tomador de decisiones en las empresas familiares recae en una sola persona, es necesario cambiar los enfoques de administración tradicional al institucional mediante el gobierno corporativo, un sistema para dirigir, controlar y gestionar reglas, responsabilidades, operaciones y códigos de conducta que ayuden a definir el rumbo de la empresa y cuidar el patrimonio de los accionistas

Los beneficios del gobierno corporativo son muchos, pues se pueden tomar decisiones basadas en niveles de autoridad y responsabilidad mediante el trato igualitario y la protección de los intereses de todos los accionistas; además, abatir cambio generacional, un tema por demás relevante. Desde el punto de vista externo, la institucionalización da certidumbre a inversionistas, como es el caso de los bancos; la empresa se vuelve aún más atractivas para la autorización de créditos, el cual es un factor que reduce riesgos en el retorno del capital.

Con respeto al tema de retiro por vejez, aun cuando para muchos se trata de momento de muy largo plazo, es necesario que se considere durante la planeación de la empresa, en la administración del gobierno corporativo, con la finalidad de trascender generacionalmente, de manera organizada con una estructura que tome decisiones y control para garantizar el patrimonio de cada accionista.

En México, existen grandes empresas que iniciaron como empresas familiares y tras implementar este tipo de administración han potencializado su crecimiento a tal grado de ser importantes en el mercado internacional de la industria de los alimentos.

Según KPMG en México (Red Global de Firmas con servicios de auditoría y asesoramiento legal), en un análisis que realizó con base en datos del Inegi, 2012, concluyó que 99% de unidades económicas corresponde a empresas familiares, cifra similar a la de Estados Unidos con 95 por ciento. Y tan sólo 0.03% corresponde a grandes empresas de un total de 5 millones de empresas en México.

Sin embargo, la misma firma internacional encontró que de las empresas familiares tan sólo 30 % sobrevive en el tercer año de vida. Según diversas fuentes, estiman una esperanza de vida promedio de una empresa familiar de 25 años, mientras que las que implementan un gobierno corporativo como administración institucional viven en promedio 50 años.

El conjunto de fideicomisos establecidos en el Banco de México, FIRA, integrante de la Banca de Desarrollo del país, promueve que las empresas familiares se administren eficientemente para consolidarse como empresas de éxito que superen la esperanza de vida que se he mencionado, impulsando la capacitación y transferencia de tecnología a estas empresas del medio rural y, por supuesto, con el financiamiento rural oportuno y necesario.

*Beltario Vázquez Aguilar es promotor de la Agencia Ocotlán. “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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