La autosuficiencia en la producción de alimentos y materias primas es una aspiración que comparten todos los países del mundo. Depender de otros para satisfacer la demanda interna es un tema muy sensible porque coloca a una nación o a un individuo en una situación de alta vulnerabilidad

México en el 2015 erogó 6,679.4 millones de dólares para importar 21.6 millones de toneladas en 11 productos agrop uarios, en los cuales somos deficitarios como país (maíz grano, frijol, trigo grano, arroz, avena grano, sorgo grano, soya, cacao, cerdo, pollo y huevo).

Es urgente trabajar para sustituir importaciones e incrementar la oferta exportable.

Los productores mexicanos, en una economía globalizada, no solamente están compitiendo entre ellos, sino también con productores de otros países.

Los maiceros de Jalisco, por ejemplo, compiten simultáneamente con productores de Sinaloa, Estado de México, Chiapas, Michoacán, Estados Unidos, China, Unión Europea, Argentina, Brasil, entre otros.

Conocer las características de estos competidores nos permite generar estrategias y políticas públicas más adecuadas.

En cuanto a superficie agrícola, México cuenta con 106.7 millones de hectáreas, es el noveno país a nivel mundial; China (515.3), Estados Unidos (405.4), Australia (396.6) y Brasil (278.8 millones de hectáreas) ocupan los cuatro primeros lugares.

Para La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como FAO por su sigla en inglés-, la superficie agrícola está conformada por la tierra arable, los cultivos perennes y los pastizales permanentes.

La producción de alimentos a cielo abierto en países como el nuestro depende en gran medida de la cantidad disponible de tierra arable y cultivos perennes establecidos. La India es líder, con 170 millones de hectáreas, seguido de Estados Unidos, Rusia y China.

México es decimotercero, con una superficie de 25.6 millones de hectáreas.

En términos de tecnología, ¿cuál utilizar, si 72.6% unidades de producción en México cuenta con menos de 5 hectáreas y 94.9%, menos de 20?.

Los productores nacionales solos o aislados con 8 hectáreas (promedio nacional) no pueden lograr economías de escala para disminuir sus costos de producción (compra de insumos, por ejemplo), realizar análisis de suelo y planta para una nutrición más balanceada, contratar asistencia técnica productiva, adquirir maquinaria y equipo; tampoco, ofrecerle al mercado el volumen y, en muchas ocasiones, la calidad requerida.

La agricultura de algunos países que compiten con México está más tecnificada, además de que el tamaño de sus unidades de producción es mayor; en Australia por ejemplo, las empresas llegan a tener hasta 14,000 hectáreas; en Brasil los grandes productores tienen en promedio 12,000 hectáreas, los pequeños, 60; en tanto, la empresa familiar estadounidense es de 177 hectáreas; del Reino Unido, 57; Francia, 45; España; 23, y, en México, de 8.

De tal manera que las unidades de producción en nuestro país son menores y, en general, menos tecnificadas respecto a otros países.

En la segunda entrega de esta nota de análisis señalaré cómo es que los productores mexicanos son y pueden ser aun más competitivos, de acuerdo con el contexto descrito en esta primera parte.

*Melchor Negrete Duarte es Especialista de FIRA en la Subdirección Regional de Promoción en el Occidente

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