El estado de Guerrero tiene una superficie de 6.4 millones de hectáreas (3.25% del territorio nacional) en su mayor parte formada por lomeríos y montañas, de las cuales 1.6 millones tienen actividad agrícola, 3.5 millones son forestales y 1.3 millones con vocación ganadera, turística y otros usos

Hay seis distritos de riego con una superficie de 110,000 hectáreas y el área restante es de temporal.  En 85% del territorio predomina el clima cálido subhúmedo y húmedo, 6% templado y 9% clima seco. Cuenta con un litoral de 420 km con el océano Pacífico, donde se desarrolla la actividad turística y pesca ribereña.

También cuenta con recursos naturales que permiten una diversidad de actividades y cultivos de importancia económica como maíz, ajonjolí, ganadería bovina doble propósito, mango, coco copra y fruta, café, industria del mezcal, industria forestal y explotaciones mineras, entre otras. En algunos de estos productos como coco, mango y jamaica, Guerrero ocupa el primer lugar en producción nacional, el segundo en captura de guachinango y tercero en producción de melón.

En ganadería, se estima un inventario de 1.3 millones de cabezas de ganado bovino, con una producción de 180,000 cabezas de becerro en pie por año, 650,000 cabezas de ganado caprino, 140,000 cabezas de ovino, 730,000 porcinos y 2.5 millones de aves.

En el ámbito económico, el sector terciario, que considera servicios turísticos principalmente, aporta 73% del PIB estatal, el secundario, comercio y servicios 19% y el sector agroalimentario, primario y agroindustrial, el restante 8 por ciento.

La baja participación del sector agroalimentario en el PIB estatal es, en general, resultado de la combinación de la baja productividad y poco valor agregado en los productos. Hay un rezago tecnológico en la producción de varios cultivos respecto a otras regiones del país, que origina que los rendimientos por hectárea sean bajos. El año pasado el rendimiento promedio de maíz de riego en el estado fue de 3.74 toneladas por hectárea, mientras que el promedio nacional fue de 8.38 toneladas por hectárea (SIAP).

Buena parte de la producción se comercializa como materia prima fuera del estado y el proceso agroindustrial es aún incipiente y no genera valor agregado suficiente que incentive las inversiones para mejorar la calidad y rendimientos.

Esta combinación de oportunidades para el aprovechamiento de recursos y el rezago tecnológico requiere de estrategias orientadas a incidir en la adopción de más y mejores tecnologías productivas para incrementar la competitividad de los productores e impulsar un mayor crecimiento en la participación de intermediarios financieros bancarios y no bancarios que puedan financiar las necesidades de productores y empresas tanto en número como en volumen de crédito.

* Faustino Delgado es residente estatal de FIRA en Guerrero. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.