El crecimiento de la producción de huevo en nuestro país se observa en el comportamiento de la cantidad de aves en producción; de acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en el 2004 la capacidad utilizada era de 160.9 millones de aves y para el 2013 de 191.3 millones de aves en postura, lo que representa un crecimiento de 15.8%

La avicultura registra crecimientos sostenidos en los estados de Jalisco, Puebla, Sonora, Nuevo León, Guanajuato, Durango y Coahuila.

En la alimentación del mexicano el sector avícola juega un papel importante, ya que seis de cada 10 personas incluyen en su dieta productos avícolas (huevo y pollo), que obedece en parte a una reducción de los precios de éstos en términos reales en la última década, y también a que ambos son alimentos nutritivos y versátiles en su preparación.

El principal consumidor de huevo a nivel mundial es México. El consumo per cápita del mexicano es de 20.8 kilogramos de huevo; casi un huevo diario. En segundo lugar se encuentra China con 20.4 kilogramos; en tercer lugar Singapur, con 18,8 kg; Japón en cuarto lugar, con 16.3 kilogramos, y en quinto Estados Unidos con 15.5 kilogramos.

Las oportunidades en este renglón se abren en función de encontrar nichos de oportunidad al buscar atender mercados con productos que representen una mayor versatilidad en su venta o en su presentación. El potencial de atención del huevo para plato requiere necesariamente poner atención a la demanda y preferencias del consumidor final que busca productos fáciles en su manejo, inocuos, con aportes nutrimentales relevantes y precios competitivos, lo cual deja ver cuáles son las ventajas competitivas del mismo producto.

La gran dependencia del abasto de granos, base del alimento balanceado (60% del costo del mismo), hacen que la avicultura como actividad pecuaria busque un continuo suministro de granos tanto en el mercado nacional como en el internacional. La falta de oferta del mismo en el mercado nacional, la heterogeneidad de la producción, la calidad del mismo y el desabasto han promovido la importación de granos, de tal forma que anualmente la importación de granos (primordialmente sorgo y soya) vaya en aumento. El grado de inversión que demanda esta actividad es alto.

Bajo este panorama de retos y oportunidades del sector avícola se delinean las acciones que se deben emprender para fortalecer la producción de huevo con premisas de mayor eficiencia en la producción, menor dependencia de insumos importados, así como contar con un nivel de integración que le permita a la avicultura consolidarse en el mercado nacional y le permita una mayor participación en el ámbito internacional.

Bajo estas consideraciones, es necesario fortalecer las estrategias que le permitan a la producción de huevo capitalizar aún más esta actividad, fortaleciendo a través de la asistencia técnica y capacitación a los actores productivos para contar con una actividad avícola cada vez más competitiva y más rentable.

*Carlos Rubio Bezies es promotor de FIRA en la Agencia Veracruz de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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