En la primera parte de esta nota de análisis mencioné el contexto de la producción mundial y nacional del sorgo así como las afectaciones que le ocasionó el pulgón amarillo del sorgo (Melanaphis sacchari), cuyo daño se minimizó de manera importante gracias a las medidas adoptadas por parte de las entidades de gobierno e instituciones participantes.

Las acciones emprendidas para contener al pulgón amarillo se enmarcaron en una estrategia de manejo fitosanitario del sorgo en una acción coordinada por parte de gobiernos, instituciones, empresas, organizaciones y productores.

En Guanajuato desde el 2015 se concibe la Plataforma para el Monitoreo del Pulgón Amarillo del Sorgo como un instrumento para evaluar el impacto de esta plaga, predecir su comportamiento y generar recomendaciones para su control y manejo, buscando la complementariedad de los esfuerzos entre las instituciones participantes, como la Sagarpa, la Secretaria de Desarrollo Agroalimentario y Rural del estado de Guanajuato, el INIFAP, el Comité de Sanidad Vegetal de Guanajuato, la Fundación Guanajuato Produce, instituciones educativas del ramo agronómico, FIRA, como parte de la Banca de Desarrollo que coordina la SHCP, y otras más.

El aprendizaje que sobre esta plaga se tuvo permitió tomar medidas de prevención y control a través de establecer y respetar fechas de siembra por región y modalidad de riego o temporal, tratamiento de semilla con insecticidas adecuados, uso de semillas certificadas de híbridos resistentes o de mayor tolerancia varietal, cuidado de la fauna benéfica para favorecer el control natural ejercido por enemigos naturales (depredadores y parasitoides) y, como última alternativa, el control químico usando plaguicidas más amigables o seguros con el ambiente sin afectar la salud humana.

La capacitación de los productores y el acompañamiento técnico también fueron factores clave para el éxito obtenido.

Que los productores se apoyen con consultores técnicos y se impulse el modelo de agricultura para la producción sostenible y competitiva de granos que impulsa FIRA, considerando la experiencia de su Centro de Desarrollo Tecnológico Villadiego, ubicado en Valle de Santiago, Guanajuato, incluye cuatro importantes componentes: labranza de conservación; uso racional del agua y tecnificación del riego; fertilización balanceada, privilegiando el uso de biofertilizantes y abonos orgánicos, así como el manejo integrado de plagas y enfermedades. Un modelo sostenible que resulta tecnológicamente factible, económicamente viable, ambientalmente responsable y que contribuye a enfrentar problemáticas como la que se comenta en esta nota de análisis.

El aprendizaje ante la situación que prevaleció en la producción de sorgo en Guanajuato y otros estados deja como enseñanza que el cultivo de este grano demanda un manejo agronómico adecuado, similar al de otros cultivos, y que, pese a las adversidades que se presenten, siempre hay soluciones tecnológicas para superarlas mediante el trabajo coordinado; además, reconocer que la producción eficiente de sorgo nacional contribuye a no depender de importaciones de este grano, o bien, evitar que sea sustituido por el maíz blanco que se produce para consumo humano y que, a falta de sorgo, se destina para uso pecuario.

José Librado González Domínguez es especialista de FIRA en su Residencia Estatal Guanajuato.

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