La actividad productiva del sector agroalimentario se desarrolla desde la producción primaria en campo hasta la venta al consumidor final, tanto de alimentos frescos como procesados

La mayor integración de estas actividades supone redes más eficientes con menores costos y mayor poder de respuesta a las necesidades del consumidor; sin embargo, también implica mayor probabilidad de contingencias en alguna de las distintas actividades económicas que pertenecen a la red y, en consecuencia, mayor complejidad y mayores costos en la gestión de la cadena.

Podemos considerar que a los factores de riesgo en el ámbito de la cadena de valor los define cualquier elemento que obstaculice el flujo de materiales, información y/o productos desde el proveedor hasta el consumidor final. Con mayor frecuencia las empresas, en la búsqueda de mayor eficiencia en sus transacciones, desarrollan estrategias de administración de sus cadenas  como una forma de integrar proveedores, productores, prestadores de servicios y distribuidores.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) promueve la metodología de gestión de riesgos en cadenas de valor de Calatayud y Ketterer, para identificar y clasificar los distintos riesgos que enfrentan las redes de valor en  sus nodos que se clasifican en: riesgos sistémicos, de mercado, operativos, crédito y liquidez.

Se estima la probabilidad de ocurrencia en cada riesgo y el nivel de impacto que tendría cada riesgo en caso de presentarse; este ejercicio tiene el objetivo de proponer herramientas de mitigación.

Los riesgos sistémicos son aquellos que suceden a nivel global, independientemente de la industria o cadena, y afectan al funcionamiento de la economía en general; los riesgos de mercado son los que afectan a un sector específico de la economía por fluctuaciones en precios de insumos y productos, cambios tecnológicos o disponibilidad de insumos; los riesgos operativos son los que afectan el funcionamiento de una cadena de valor específica a nivel de eslabón o nodo de la red, y finalmente, los riesgos de crédito y liquidez se refieren a la capacidad de los productores de hacer frente a sus obligaciones crediticias.

Bajo la metodología del BID, FIRA analizó diferentes redes para proponer de forma dirigida las herramientas financieras y no financieras indicadas para su mitigación. En la siguiente parte de la presente nota, comentaré los resultados de los principales riesgos para la cadena de valor de carne de bovino.

*Angélica Fermoso Gómez es especialistas de la Subdirección Técnica y de Redes de Valor en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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