Actualmente, los sectores productivos reconocen la relevancia de la integración de redes de valor y la eficiencia en cada punto de la cadena de suministro

La producción y distribución de alimentos es de vital importancia, por lo que identificar las herramientas tanto financieras como no financieras en programas que mitigan los posibles riesgos y sus efectos en las diversas redes agroalimentarias es importante en este sector.

La metodología de gestión de riesgos para cadenas de valor del bid recurre, mediante el mapeo de la red, a realizar entrevistas y encuestas, para identificar los puntos de mayor riesgo que enfrenta cada uno en el desarrollo de su actividad, la probabilidad de ocurrencia, el grado de impacto en caso de presentarse y, posteriormente, la elaboración de programas de gestión o mitigación del riesgo.

Por tipo de riesgo, el análisis en la red bovino carne en México arroja los siguientes resultados: el principal riesgo sistémico está relacionado al aspecto meteorológico como sequías o inundaciones, que se calificó de probabilidad alta, y en caso de ocurrir, tendría un alto impacto por la pérdida en la producción y la productividad, la pérdida de peso, enfermedades, gastos de alimentación y sanidad.

Entre las herramientas que se requieren para su mitigación, está la instrumentación de fondos de contingencia que cubran dichos gastos, o bien, el seguro catastrófico ganadero para fenómenos generalizados que usualmente operan los gobiernos estatales y federal.

Como principal riesgo de mercado por alta probabilidad e impacto, está la caída desmedida de precios internacionales que desacelerarían la actividad. La herramienta clave es la cobertura de precios de ganado y los contratos.

Al respecto, la red requiere del fomento de mecanismos de intercambio comercial como el impulso a la bolsa de productos agropecuarios, los futuros, las opciones o la producción bajo contrato. Tal es el caso del apoyo en el costo de la cobertura operado a través de FIRA y el gobierno federal.

El principal riesgo es la muerte del ganado por malas prácticas, que tiene como efecto pérdidas mayores a las previstas.

La herramienta con la que se cuenta es la asistencia técnica, capacitación y certificaciones de buenas prácticas de manejo, además de los programas de desarrollo de proveedores que ofrecen asistencia técnica.

Entre los riesgos de crédito y liquidez, está la subestimación de los costos con el problema de abasto de insumos que impiden aplicar correctamente paquetes tecnológicos; las herramientas que se pueden utilizar son las compras consolidadas, además de la capacitación para un adecuado presupuesto y la contratación de líneas de crédito con las que se obtiene liquidez y garantías.

La cartera de FIRA es un reflejo de la dinámica agropecuaria que conlleva el financiamiento en montos y número de participantes conforme a la estructura de integración de la red.

El impulso a la actividad requiere del enfoque de red de valor para subsanar los obstáculos y evitar la interrupción del flujo del producto. La integración dirigida hacia redes menos riesgosas fomenta que las líneas de crédito y los proyectos puedan aprovechar los subsidios y los servicios de apoyo a las actividades productivas manera más eficiente.

*Angélica Fermoso Gómez es especialistas de la Subdirección Técnica y de Redes de Valor en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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