Renunció Germán Martínez a la dirección general del Seguro Social.

Es la primera renuncia efectiva en el equipo del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pero más allá de la renuncia en sí misma, lo relevante son las causas que lo llevaron a tomar la decisión y que decidió hacer públicas.

Pidió a la secretaría general del instituto que sus manifestaciones quedaran íntegras en el acta de la sesión.

No se fue por la puerta de atrás, ni en el cómodo silencio.

Se fue por la puerta principal, y con la petición expresa de que se hicieran públicas las razones de su renuncia.

Se va también, luego de haber enviado anticipadamente una carta al jefe del Ejecutivo —en la que explicó sus razones— y aparentemente con la venia presidencial.

Lo que queda claro es que es un rompimiento en el equipo de gobierno lopezobradorista.

Las razones de Martínez no son económicas, ni políticas, son humanistas.

Control externo

Denuncia que algunos funcionarios de Hacienda tienen una injerencia perniciosa en el IMSS; que se está tejiendo una red administrativa para controlar, desde fuera de la institución, al propio organismo; que los programas de ahorro la están socavando, y que Hacienda pretende desviar los recursos ahorrados a otros fines, cuando la Ley del IMSS dispone que el organismo no está obligado a concentrar sus ingresos en la Tesorería de la Federación.

Desde el punto de vista de Martínez, la secretaría de Hacienda, que encabeza Carlos Urzúa, es “neoliberal”, por los programas de ahorro infrahumanos y la intervención directa en las decisiones financieras del organismo tripartita, que ponen en riesgo la vocación igualitaria, de justicia y de prestación de servicios de salud.

Acusa a Hacienda de no querer dialogar con el IMSS, sino imponer.

Las diferencias de Germán Martínez con Hacienda no son personales, sino de visión institucional.

El renunciante considera que el IMSS requiere una gran reforma legal y no una reforma reglamentaria, una reforma “cosmética” para colocar a funcionarios administrativos estatales para que ellos en los hechos administren desde lo local al IMSS.

Martínez devela la delicada situación que vive el Instituto Mexicano del Seguro Social y renuncia ante la imposibilidad de cumplir con lo que le marca la ley y en el peor de los escenarios enfrentar responsabilidades por decisiones que no se tomaron en el organismo.

De las razones esgrimidas en la carta, se infiere que el ahora exdirector del IMSS quiso alertar sobre lo peligroso que resulta seguir la ruta que escogió la Secretaría de Hacienda.

No parece una traición política al presidente de la República, ni al gobierno de la cuarta transformación.

Pero el tiempo dirá si sus razones son válidas o no.

Espaldarazo a Urzúa

El propio presidente López Obrador, entrevistado por los reporteros, dijo que no había enojo de su parte, reconoció que había diferencias entre el ahora exdirector del Seguro Social y el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, y dio su espaldarazo a este último, porque, dijo, todos (en el gobierno) “nos tenemos que ajustar”.

Germán quería tener más independencia en las decisiones en lo financiero, pero hay que apegarnos a lo que dice Hacienda porque se debe tener una administración sana.

“Soy muy ortodoxo” —advirtió en la primera declaración pública en la que se le escucha el concepto—, para referirse a que respalda al titular de las finanzas públicas en el objetivo de mantener las finanzas públicas sanas, sin déficit y sin mayor deuda.

Esa es su función (de Hacienda) y yo respaldo esa política, afirmó al rechazar que los recortes presupuestales ya estén afectando los servicios del sector salud.

Esa es su visión (de Germán Martínez) y no la comparto.

A la pregunta específica de si le había molestado la renuncia de Martínez, respondió que “no, somos libres y cada quien debe tomar las decisiones que mejor le convengan”.

Luego dijo que quedaba en buenos términos con Martínez, quien regresará al senado, en donde mantendrá sus principios.

Conclusión

La renuncia de Germán Martínez es un aviso muy importante que debería atender el presidente de la República.

La austeridad mal entendida y los ahorros extremos, para obtener recursos para destinarlos a los programas sociales, está dañando a las instituciones.

Las políticas que dicta el secretario de Hacienda obedecen directamente a las instrucciones del jefe del Ejecutivo.

La alerta es muy clara y debe tomarse como tal. Ojalá que se atienda y no se considere como un ataque al presidente o a su gobierno.

ATISBOS

COMISIONADO. En un escenario impensable, el comisionado presidente de la Comisión Reguladora de Energía, Guillermo García Alcocer, a contracorriente de todos los obstáculos, logró superar una primera gran prueba de fuego con la reciente integración de los comisionados designados por el presidente de la República.

Se registró una sesión en la cual la gran mayoría de los asuntos se votaron a favor, lo cual deja ver que la capacidad del staff de la CRE para exponer y presentar los asuntos supera los obstáculos políticos y las renuncias de los comisionados.

Hay que recordar que pasó más de un mes desde que llegaron los nuevos comisionados.

En este tiempo que estuvieron revisando los pendientes de la CRE —luego de tres meses de que el organismo se quedara sin quorum legal para sesionar—, se esperaba que votaran en contra de los pendientes.

García Alcocer demuestra que puede sacar adelante un pleno pensando en el interés público, aun cuando tuvo todo en contra: presiones políticas, comisionados cercanos a la Secretaría de Energía, renuncias de comisionados, entre muchos otros, incluido el embate presidencial en su contra.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.