Germán Martínez Cázares presentó su renuncia a la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), entre otras razones, porque “algunos funcionarios de la Secretaría Hacienda tienen una injerencia perniciosa en el IMSS y ponen en riesgo la vocación igualitaria, de justicia y, concretamente, de prestación de servicios de salud que tiene el Seguro Social” señaló.

En ese sentido, Martínez Cázares explicó que “algunos funcionarios de Hacienda intentan una remodelación cosmética del IMSS”, por ejemplo, “se pretende reformar el Reglamento para colocar funcionarios administrativos en los Estados desde la Secretaría de Hacienda, y así anular a los Delegados que el Consejo Técnico aprobó. Buscan nombrar, en todo el país, una suerte de “delegados administrativos estatales”, fuera de este Consejo, para que ellos, en los hechos, administren desde lo local al IMSS”, expuso en un documento entregado al Consejo Técnico del IMSS.

En el documento presentado al Consejo Técnico —máximo órgano del IMSS— señaló que “el presidente proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el ‘cargo’ que el ‘encargo’ “.

Expuso que es necesario que el IMSS se transforme, como lo ordena el presidente. “En el IMSS no se desobedece al Presidente. Sólo creo que el eje de su reforma deben ser las personas que se atienden en el IMSS, y no los funcionarios que trabajan en el IMSS. Se requiere una gran reforma legal, y no una pequeña reforma reglamentaria. La cuarta transformación no son cambios burocráticos, sino revolución cultural”.

Germán Martínez se incorporó a la dirección general del IMSS el primero de diciembre, y tenía como objetivo central dar cabida a las trabajadoras del hogar, pero también realizar una revisión en el pago de las cuotas obrero-patronales; así como modificar el esquema de licitaciones en la compra de medicamentos.