El financiamiento es un elemento indispensable para el emprendimiento de negocios y para que las pequeñas unidades económicas ejecuten sus proyectos de inversión; no obstante, su acceso puede verse afectado, entre otras cosas, por la falta de garantías, las cuales son requeridas por las entidades financieras para el otorgamiento del crédito

La falta de garantías de igual manera inhibe la expansión o crecimiento de las pequeñas unidades económicas, independientemente de que sus proyectos sean viables y en otros casos, el financiamiento a corto plazo absorbe las escasas garantías, lo que limita el financiamiento de largo plazo destinado a proyectos de inversión para la tecnificación y modernización.

Para mitigar este tipo de problemas en diversos países se ha promovido la creación de sistemas de garantía, los cuales, como indica Pablo Pombo, han de integrarse en el sistema financiero con el propósito de ser un instrumento que favorezca el acceso al crédito de las pequeñas unidades económicas a través de un canal institucionalizado de financiamiento, transparente y no discriminatorio, que las integre en el circuito financiero formal.

El sector agroalimentario y rural del país no es ajeno a este problema, puesto que las pequeñas unidades económicas han enfrentado tradicionalmente dificultades para acceder al crédito por razones diversas, considerando que muchas unidades son de autoconsumo, tienen retos tecnológicos para integrarse al mercado, dispersión de poblaciones, baja dotación promedio de tierra, además de la falta de garantías propias (hipotecarias, prendarias, líquidas, aunado a la amplia participación del régimen de tenencia de la tierra ejidal o comunal).

En ese contexto, como un instrumento para contribuir a democratizar el acceso al financiamiento en el sector agroalimentario y rural, en el 2008 la Sagarpa y FIRA constituyeron el Fondo Nacional de Garantías de los Sectores Agropecuario, Forestal, Pesquero y Rural (Fonaga).

El propósito de dicho fondo es mantener e incrementar el financiamiento a los sectores agropecuario, forestal, pesquero, acuícola y rural, mediante servicios de garantía complementaria, bajo esquemas de administración de riesgos, que permitan cubrir a las instituciones financieras los posibles incumplimientos de los créditos otorgados.

El Fonaga dirige el apoyo a nuevos sujetos de crédito, regiones y segmentos de interés de la política pública, tiene cobertura a través de las oficinas de FIRA, los bancos y las instituciones financieras no bancarias reconocidas por la legislación.

Adicionalmente, la estructura de FIRA se orienta a la organización e integración de los productores rurales con apoyos para acompañamiento técnico y trasferencia de tecnología.

En complemento al fondo general creado en el 2008, en el transcurso de los años, la Sagarpa y FIRA han generado dentro del Fonaga otras categorías de garantías a fin de atender ámbitos de interés, sectores estratégicos y contingencias financieras o de mercado.

En la segunda parte de este artículo, hablaré de esos programas, así como de algunos resultados del Fonaga.

*Ramiro Campos Meraz es especialista en la Subdirección de Programas y Proyectos de FIRA.

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