La ganadería de Durango mantiene su vocación histórica de representar una actividad preponderante en la economía del estado, la cual se ha venido transformando de acuerdo con los cambios sociales, los del cuidado al medio ambiente, a la par de la dinámica y estándares que determinan la economía global

El sector pecuario funge como un sustento primordial para 75% de la población del medio rural y que depende de las actividades económicas del campo, pero también tiene un potencial natural para desarrollarse con éxito siempre y cuando sea más productivo, competitivo y rentable para alcanzar los estándares de calidad que exige el mercado internacional.

Cerca del 53% de la superficie de Durango se destina a la producción ganadera extensiva, con un volumen de producción anual de 97,600 toneladas y un valor de producción por 5,870.1 millones de pesos (Fuente: Sagarpa). Este potencial no sólo radica en los recursos naturales disponibles, sino en la capacidad institucional para proyectar una visión y una ruta de largo plazo, en donde el financiamiento es uno de los elementos clave en el desarrollo de la economía y crucial para el proceso de proyectos de inversión agropecuarios.

Actualmente, la Red Bovino Carne es la principal red de valor para FIRA, a través de su residencia estatal en Durango con una participación en financiamiento de 27% a diciembre del 2017, considerando que del 2012 al 2018 se incrementó en más de 300 por ciento.

El financiamiento de las cadenas de valor agropecuarias ofrece respuestas en dos dimensiones. Para FIRA y los intermediarios financieros con los cuales opera el crédito en Durango, es un acercamiento y un entendimiento de la producción, del valor agregado y de los procesos de mercadeo, que permiten determinar las necesidades y la mejor manera de ofrecer financiamiento.

Al contar con más elementos sobre la cadena agropecuaria, las instituciones financieras pueden tomar decisiones más informadas sobre cómo estructurar el financiamiento, reducir los costos, a fin de que el crédito se vuelva atractivo.

Para los pequeños productores, el financiamiento de la cadena de valor ofrece dos opciones adicionales al sistema de crédito convencional. Pueden recibir financiamiento de otras partes interesadas en la cadena y estrechar relaciones con socios fuertes para asegurar la financiación bancaria. Los flujos financieros pueden entrar en cualquier sector de la cadena, aunque la mayor parte del financiamiento se concreta en las etapas finales.

La tendencia de los negocios agropecuarios es hacia la integración de redes productivas y de valor agregado. es así que FIRA realiza el mapeo de agronegocios, considerando: el diseño de paquetes tecnológicos, desarrollo de proveedores en esquemas de participación, modelos de financiamiento para la mejora competitiva, acompañamiento para gestionar y apoyar con recursos técnicos y económicos, administración de riesgos organizacionales, productivos y de mercado.

*Ana Paulina Marín Castillo es residente estatal de Durango en FIRA. “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA”. Correo:

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