Los actuales protagonistas del proceso migratorio son India y China. La región Estados Unidos, México y Centroamérica ocupa el tercer lugar; la Organización Internacional de Migración, considera a la frontera México-EU como el principal corredor migratorio del planeta.

De acuerdo con el Programa Especial de Migración 2014-2018, la migración internacional ha crecido sostenidamente en las últimas décadas, toda vez que el volumen de migrantes aumentó 3.2 veces en los últimos 50 años, al pasar en 1965 de 73 millones de personas que residen fuera de su país, a 231.5 millones en el 2013.

Por lo que respecta a México, poco más de 12.2 millones de connacionales nacidos en México residen en el extranjero. Además, 24.7 millones de personas de ascendencia mexicana nacieron en EU.

En adición, por la ubicación geográfica, historia y condiciones socioeconómicas, México juega un rol importante en el proceso migratorio, por lo que también en dicho territorio confluyen flujos migratorios diversos: origen, tránsito, destino y retorno.

Las principales causas que motivan la migración entre los connacionales son la falta de empleo y los bajos ingresos, situaciones que se presentan con mayor frecuencia en la población con edad productiva.

Por otro lado, la migración presenta oportunidades para la movilización de la mano de obra y los envíos de remesas, los cuales funcionan como atenuantes ante las dificultades pecuniarias de muchas localidades, principalmente de los estados de Michoacán, Jalisco, Guanajuato y el Estado de México.

La migración también presenta desafíos tanto para los países de origen como de destino. Por ejemplo, para México son las deportaciones, aunado a que de los 12 millones de connacionales que radican en el extranjero, se estima que poco más de la mitad se encuentra en situación irregular.

En ese sentido, entre el 2008 y el 2013 se registraron deportaciones por 2.8 millones de eventos, de los cuales 12% fueron mujeres y casi 5% de menores de edad.

En el 2014, 90% de los mexicanos repatriados fueron hombres y la mayoría de Michoacán (10%), Oaxaca (8%), Guerrero (8%), Guanajuato (7%), Puebla (6%), Jalisco (6%), el Estado de México (5%) y Veracruz (5 por ciento).

Dichos retos ponen de relieve la necesidad del diseño de un Programa Concurrente de Atención al Migrante que considere acciones de contención, atención diferenciada por grupos de personas y de fomento al desarrollo regional y emprendimiento empresarial.

En ese marco, FIRA como integrante de la Banca de Desarrollo que coordina la SHCP, coadyuva a impulsar la creación de empleos y el emprendimiento de negocios para la población económicamente activa, mediante créditos, garantías y acompañamiento técnico.

En la segunda parte de este artículo hablaré de manera más específica sobre sus acciones en esta materia, así como de algunos de sus resultados en el 2016 y el 2017.

*Ramiro Campos Meraz es especialista en la Subdirección de Programas y Proyectos de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.