De acuerdo con el Diagnóstico del sector rural y pesquero 2012 , elaborado por la Sagarpa, en colaboración con la FAO, las unidades económicas rurales (UER) que existen en el país se pueden clasificar en seis estratos por su tamaño, medido en función a sus ingresos brutos por ventas

El estudio muestra que 73% de las UER se clasifica como familiar de subsistencia; 18% lo constituyen segmentos en transición que están convirtiéndose en empresariales con una rentabilidad frágil; mientras que sólo 9% se pueden considerar netamente empresariales, mismas que están integradas a los sistemas financiero y comercial.

El estudio también estimó el nivel de acceso al financiamiento que tiene cada estrato e identificó que el estrato de mayores ingresos, que agrupa a las grandes empresas, es el que mejor cobertura de servicios tiene y con productos diferenciados; seguido por los estratos correspondientes a micro y pequeñas empresas; mientras que a los estratos, donde se encuentran las medianas empresas, se les atiende con productos genéricos.

De esta información se derivó una revisión de las estrategias de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) para otorgar financiamiento a los sectores agropecuario y rural, que se tradujo en su programa de trabajo 2013-2018. Ahí se estableció que cada estrato corresponde a un segmento de mercado que debe ser provisto con productos financieros diferenciados, diseñados específicamente para satisfacer sus necesidades y para ser atendidos por las entidades financieras adecuadas a cada uno (1), como se muestra a continuación:

Empresa grande. Requieren financiamiento para desarrollo de proveedores. Atendidas principalmente por bancos, con crédito tradicional, créditos estructurados, factoraje y créditos para la comercialización.

Mediana empresa. Requieren financiamiento para mejorar su capitalización y competitividad. Atendidas principalmente por bancos y sofomes, con crédito tradicional, para la comercialización y factoraje, otorgado con técnicas paramétricas o tipo scoring.

Pequeña empresa. Requieren financiamiento para mejorar su productividad. Atendidas principalmente por bancos, uniones de crédito y parafinancieras, con crédito masificado y crédito parametrizado.

Empresa familiar. Requieren financiamiento para integrarse a los mercados. Atendidas principalmente por bancos, sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, sociedades financieras populares, con créditos de bajo monto y microcrédito.

MICROEMPRESA. Requieren apoyos de FIRA y otras dependencias para integrarse al financiamiento. Atendidas principalmente por microfinancieras, con productos especializados de microcrédito.

FIRA cuenta con productos sólidos para las grandes empresas, ha revisado y renovado sus programas especiales de financiamiento orientados al microcrédito y al financiamiento rural. Además, generó recientemente un programa especial para atender el nicho de agricultura familiar, pero no tenía un producto específico para atender a la mediana empresa. Por eso, en este año lanzó su Programa de Financiamiento a la Mediana Empresa Agroalimentaria y Rural.

En la segunda parte se explicarán las características de dicho programa.

(1) Tomado del Programa Institucional 2013-2018 de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) publicado en el Diario Oficial de la Federación, el 29 de abril de 2014.

*Martha Patricia Casillas Trejo es Especialista de la Subdirección de Análisis de Intermediarios Financieros, en FIRA. La opinión es responsabilidad de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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